Coches con Historia: Ford T

Otra semana más retomamos nuestra sección más clásica, “Coches con Historia”. En esta ocasión, tenemos como protagonista a un modelo que muchos consideran como el principal precursor del automóvil entre la población media. Además, con este modelo, introdujo la producción en cadena de automóviles. Así es, se trata del Ford T.

Ford T 1908

Conocido por nuestros lectores argentinos como “Ford a Bigotes”, el Ford T marcó una época que muchos recuerdan como la industrialización del sector automotriz. Aunque no llegó a cumplir los 20 años de vida, se le recuerda hoy en día gracias a la popularidad que consiguió durante aquellos años.

Historia del Ford T

En el año 1906, Henry Ford, proclamó lo siguiente: “Voy a construir un coche para el pueblo, el automóvil universal”. Dos años más tarde, vio la luz el Ford T, un automóvil destinado casi íntegramente a un tipo de clientela rural. Diseñado por Henry Ford y Edsel Ford. Gracias a sus características de vehículo de gran altura, el Ford T se popularizó rápidamente entre la población gracias a que ofrecía a los granjeros la posibilidad de desplazarse por los caminos rurales de la época.

Otra de los aspectos que sentó las bases para el éxito de este coche fue la producción en cadena. Producido entre los años 1908 y 1927, se construyeron un total de 15 millones de unidades. Con un peso de 1.200 kilogramos, a la mitad de su vida comercial aparecieron diferentes variantes con distintas carrocerías. Sin duda alguna, sus características versátiles lo hicieron popular gracias a sus enormes ruedas, este vehículo sustituyó a los carros tirados por caballos.

Además, sus ruedas metálicas le permitían circular por las vías del ferrocarril ya que en aquella época, en la zona rural de Estados Unidos apenas había carreteras y para garantizarte llegar a algún destino, debías seguir el camino marcado por los raíles del ferrocarril.

Ford T 1908

En otros países como México, el Ford T también tuvo mucho éxito llegándose a utilizar incluso como vehículo policial. En el resto de Latinoamérica también causó mucho furor aunque sin duda alguna fue en Argentina donde realmente consiguió unas cifras muy importantes produciendo más de 100.000 unidades.

Mecánica del Ford T

La mecánica de este coche clásico e histórico es bastante interesante si tenemos en cuenta que la primera versión del Ford T vio la luz el día 1 de octubre del año 1908. Hacía uso de un motor de cuatro cilindros de 20 CV (suficiente para la época). Podía alcanzar una velocidad máxima aunque sin embargo, tenía un consumo de combustible muy elevado si lo comparamos con los superdeportivos de hoy en día. El Ford T consumía 20 litros por cada 100 kilómetros recorridos.

En cuanto a su caja de cambios, hacía uso de una transmisión de dos velocidades aunque su utilización era bastante peculiar. El Ford T carecía de palanca de cambios y el pedal del embrague era el que se utilizaba para cambiar de marcha. En la mitad del recorrido del pedal estaba el “punto muerto”, pisando a fondo el pedal poníamos primera marcha y soltando un poquito la segunda.

El Ford T en la televisión de la época