Probamos el Ford B-Max

Hace unas semanas, coincidiendo con la presentación en España, tuvimos la oportunidad de poder probar el Ford B-Max, el nuevo monovolumen de la marca del ovalo azul y que viene a completar una amplia gama de vehículos de la marca estadounidense, aunque este tiene una característica muy llamativa: la ausencia del pilar central. En la prueba del Ford B-Max hemos podido comprobar todo lo que ofrece, así como conocer un poco más de cerca SYNC.

PPrueba del Ford B-Max

La primera imagen del Ford B-Max la conocimos ya hace casi un año, la cual llegó casi un año después de que se diera a conocer el concepto en el Salón de Ginebra. Ya desde el primer momento lo más llamativo era que no contase con pilar central, lo cual puede tener bastantes ventajas respecto a modelos de otras marcas.

Exterior

No tener pilar central sería un problema de seguridad, para ser correctos hay que señalar que sí lo tiene, aunque no está fijado de forma tradicional, sino que ha sido integrado en las puertas. A simple vista desde fuera nos será complicado detectar que le falta que no cuenta con el pilar central, aunque estando un poco atentos el coche nos da una buena pista: el vial por el cual se desplaza la puerta trasera, que nos chivará que realmente no todo es como en el resto de vehículos de este tipo.

La principal ventaja de que no cuente con el pilar central es, sin duda, que el acceso a los asientos del vehículo es mucho más sencillo, especialmente en los traseros, algo que será muy útil cuando viajamos a diario con niños, especialmente si estos van montados en sus sillitas.

Prueba del Ford B-Max

El Ford B-Max no es un coche excesivamente grande, de hecho está entre el Fiesta y el Focus en longitud, siendo un monovolumen pequeño, lo cual sin embargo no penaliza en el la habitabilidad del coche, algo de lo que hablaré más adelante. Las líneas externas están bastante cuidadas, mantiene la línea del resto de la gama Ford en la parte delantera mientras que en la trasera tiene un corte típico de los monovolúmenes. Por último y como se puede ver en la siguiente imagen, la unidad que estuvimos probando contaba con techo panorámico, el cual nos permitirá la entrada de luz y que los pasajeros contemplen un poco el paisaje.

Interior

Una de las desventajas que tiene su longitud es el espacio disponible en el maletero no es demasiado grande, en total son 318 litros, lo cual le sitúa por detrás de otros vehículo similares. Sin embargo desde Ford han pensado en cómo recuperar algo del espacio. Los asientos traseros son abatibles, como en muchos de los coches que hay en el mercado, pero en este caso en el B-Max podemos abatir también el asiento del pasajero, lo cual proporciona un espacio muy interesante si necesitamos transportar objetos largos, de hasta 2,35 metros.

En este pequeño monovolumen pueden viajar cinco personas sin problemas, incluido con una sillita de bebe. Las plazas delanteras son bastante cómodas con la altura adecuada, al igual que en las traseras. Uno de los pequeños inconvenientes que me encontré tiene relación con el pilar central; en mi posición para conducir este me impedía la vista de la carretera cuando llegaba a un ceda el paso, si giraba simplemente la cabeza el pilar me molestaba la visión y tenía que echar un poco la cabeza hacia adelante para poder ver si venía alguien. Obviamente esto es algo que no le pasará a todo el mundo, que viene condicionada por la posición en la que me encontraba más cómodo para conducir sin tener las piernas demasiado encogidas.

Prueba del Ford B-Max

La posición de todos los controles era la correcta y desde el puesto de conducción se accede a ellos fácilmente, además gracias a los botones que vienen incorporados en el volante es muy habitual no tener que quitar las mandos de este para cambiar cualquier ajuste del coche, y cuando hay que hacerlo son movimientos muy sencillos que no nos distraerán mucho. Además el B-Max cuenta con SYNC, lo cual facilita mucho más las cosas y del cual hablaré más adelante.

Algunas de las características que cuenta el coche, además de las ya comentadas, encontramos la cámara de visión trasera, espejo autocrómico o un espejo de supervisión infantil, que dará al conductor la posibilidad de ver lo que hace el niño que llevemos situado en la silla de atrás sin tener que girar la cabeza. También cuenta con ayuda de arranque en pendiente o Active City Stop, el cual entra en funcionamiento a menos de 30 Km/h y que realiza una llamada a los servicios de emergencia en el caso de que tengamos algún accidente, aunque para que funcione debe estar emparejado un teléfono al sistema SYNC.

Mecánica

El Ford B-Max está disponible en cinco motorizaciones diferentes, tres de ellas de gasolina y dos de gasoil. Estas últimas hay disponible dos motores TDCi, uno de ellos de 1.5 litros y otro de 1.6 con 75 y 95 caballos respectivamente. Mientras que en las versiones de gasolina se puede elegir por el motor EcoBoost 1.0 de 100 o 125 caballos. La última opción es la 1.6 Ti-VCT, que tiene una potencia de 105cv y viene acompañada por una caja de cambios automática de seis velocidades, mientras que el resto cuenta con una manual de cinco velocidades.

Prueba del Ford B-Max

La versión que nosotros estuvimos probando contaba con el motor diésel de 1.6 litros, el cual desarrolla una potencia de 95 caballos y tiene un par máximo de 210 Nm a las 3.800 rpm. Su velocidad máxima es de 179 Km/h y llega a los 100Km/h en 13.9 segundos. Homologa unas emisiones de 104 g/km de CO2, mientras que los consumos son de 4.7 litros a los cien kilómetros en urbano, 3,6 en carretera, con una media de 4 litros/100 Km. Durante nuestras pruebas pudimos comprobar que estos datos son bastante reales, aunque fueron ligeramente superiores, debido al uso del climatizador.

Como puedes ver con estos datos Ford ha buscado equipar el B-Max con unas mecánicas eficientes, y no debemos esperar una excesiva potencia. El comportamiento del coche es el adecuado, muy dinámico y tendremos la aceleración justa para el tipo de vehículo que es. La única pega que encontré al motor TDCi que llevaba el coche que estuve probando es que en algunos momentos resultaba demasiado ruidoso en parado.

Ford B-Max, el primero en incorporar SYNC en Europa

Ford lleva trabajando mucho tiempo en SYNC, de hecho no es la primera vez que os hemos hablado de este en MotorFull, lo pudimos ver por primera vez hace casi dos años, y posteriormente estuvimos en la presentación que la marca hizo en el IFA. Habíamos probado la versión estadounidense en ambas ocasiones, sin embargo nos quedaba por ver cómo se comportaría la versión que ha llegado a España, algo que hemos podido hacer con el B-Max, ya que es el primer vehículo en Europa en incorporar SYNC.

Prueba del Ford B-Max

Con SYNC podemos conectar nuestro teléfono mediante bluetooth lo cual nos ofrecerá evidentemente la posibilidad de realizar llamadas desde el manos libres, pero también podemos reproducir las canciones que tengamos en nuestro dispositivo. Yo estuve ejecutando Spotify sin problemas desde un iPhone y la calidad del audio era muy buena, en ningún momento tuve problemas para realizar la conexión ni desconexiones o cortes. SYNC en su versión normal, incorpora una pantalla de 3,5 pulgadas, pero si decidimos incorporar MyFordTouch la pantalla será de 8 pulgadas y además será táctil, e incorpora otras características como el navegador GPS o acceso a Internet, usando la conexión de nuestro dispositivo móvil.

7/10

Como he comentado anteriormente, SYNC puede realizar llamadas de emergencia en caso de accidente, reproduciendo un mensaje pregrabado para alertar a los servicios de emergencia. También cuenta con lectura de mensajes y control por voz, el cual se comporta muy bien y nos entiende con bastante facilidad. SYNC es capaz de entender los nombres de las personas que están en nuestra agenda y también de la lista de canciones que tengamos en nuestro dispositivo, de este modo si deseamos escuchar algún cantante o grupo, bastará con decir su nombre para que el sistema comience a reproducir alguna de las canciones que tengamos almacenadas en nuestro dispositivo. Todo ello sin quitar las manos del volante, ya que este incorpora el botón para que SYNC entre en funcionamiento y espere nuestras instrucciones.

En la prueba del Ford B-Max hemos podido comprobar que su equipamiento es muy interesante. Creo que es uno de los vehículos más interesantes para familias que cuenten con niños pequeños, ya que además de contar con una conducción muy dinámica y sencilla, la habitabilidad del coche y el acceso a las plazas traseras es una ventaja a tener en cuenta.