Una revista sueca pone en entredicho la seguridad del Jeep Grand Cherokee

Una revista sueca llamada Teknikens Värld acaba de poner en serios aprietos a la actual generación del Jeep Grand Cherokee, después de casi volcar una unidad cuando realizaba el Test del Alce (o Moose Test, en inglés). Dicho test consiste en hacer un giro brusco a una velocidad dada de 63,5 km/h, intentando simular una situación tan real como la de esquivar un alce, algo que, imagino, debe darse con bastante asiduidad en los parajes del norte de Europa. Tal y como se puede ver en el video que han publicado, el Jeep Grand Cherokee se puso a dos ruedas con una facilidad pasmosa, y solo la pericia del conductor logro evitar finalmente el vuelco.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y que un video vale más que mil imágenes. Y, en este sentido, poco se puede añadir. No osbtante, Chrysler tampoco se iba a quedar de brazos cruzados, por lo que el cruce de acusaciones y manipulaciones no ha hecho más que empezar. De entrada, el modelo era un Jeep Grand Cherokee Overland, equipado con llantas de 20" y neumáticos en medida 265/50. El control de estabilidad estaba activado y la unidad contaba con un sistema antivuelco. A partir de ahí, poco o nada más se dice al respecto, un hecho que ha levantado no pocas suspicacias en el seno del fabricante norteamericano.

Chrysler afirma que el Jeep Grand Cherokee llevaba exceso de carga, de ahí la particular reacción del vehículo en el cambio de dirección a 63,5 km/h. De hecho, algunos rumores apuntan a que en ese momento iba cargado con un peso equivalente al de cinco ocupantes y con una carga en el maletero tal que, en su conjunto, se estaba superando en 90 kilos el peso máximo autorizado para este modelo. Prueba de ello es que tras realizar 11 pruebas adicionales sin dicho exceso de carga, en tres unidades diferentes del Grand Cherokee, el todo-terreno norteamericano superó la prueba sin ningún contratiempo. La polémica, pues, está servida.

¿Sensacionalismo? Quizás. La verdad es que dada la poca información de que disponemos, uno podría pensar que sí. Al parecer, Chrysler solo fue contactada una vez publicado el artículo, dejando al fabricabte americano prácticamente sin margen de maniobra para defenderse. Tras enviar un grupo de ingenieros para investigar el asunto, y realizar ni más ni menos que 11 pruebas adicionales con los vehículos cargados de forma correcta, el problema no volvió a repetirse. Sea como sea, me da a mí que todo este asunto le ha dado a la revista sueca una buena dosis de publicidad gratuita. Piensa mal y acertarás.

Vía: Teknikens Värld | Motorauthority