Michelin Energy Saver+ y los beneficios de los neumáticos de bajo consumo

Para la mayoría de usuarios, los neumáticos son esas cosas negras que hay en las ruedas. Ni más, ni menos. No les hables de que hay diferentes compuestos, ni de que unos ofrecen un mayor agarre que otros. La mayoría nunca llegará a notar la diferencia. No obstante, el proceso de fabricación de un neumático es mucho más complejo que el de simplemente dar forma redondeada a un pedazo de caucho, y prueba de ello es que juntando los ingredientes necesarios (compuesto, dibujo, materiales empleados, etc.) se puede llegar a ahorrar bastante carburante simplemente con optar por neumáticos de bajo consumo.

Hace unas semanas, Michelin nos invitó a Estocolmo a la presentación de su nuevo neumático ahorrador Michelin Energy Saver+. Para demostrar con hechos las bondades de su producto, los franceses recurrieron a un estudio encargado a la consultora independiente Dekra, en el que se comparaban los neumáticos de cinco fabricantes diferentes en un tour de 30.000 kilómetros que durante 10 semanas les ha llevado por toda Europa. Llamado Michelin Performance Tour, creo que resulta obvio deducir qué marca fue la que salió mejor parada de la comparativa...

Pero antes de entrar en materia mejor será que nos preguntemos si realmente es posible ahorrar carburante simplemente optando por unos neumáticos en lugar de otros. La respuesta es sí, ¡y de qué manera! Para que os hagáis una idea de la importancia de los neumáticos en el consumo de un coche, ahí va un dato demoledor: los neumáticos son responsables de un 20% del consumo de carburante de un vehículo. Eso es, uno de cada cinco depósitos que llenamos se nos va "por las gomas", una cifra como para tenerla muy en cuenta.

Teniendo en cuenta que actualmente hay 800 millones de vehículos en el mundo, y que esa cifra ascenderá hasta 1.600 millones en 2050, cualquier ahorro de combustible que se pueda conseguir, por pequeño que sea, puede ser muy importante de cara al futuro.

Entonces, ¿cómo se puede conseguir un ahorro en el consumo de carburante? La respuesta la encontramos en la resistencia a la rodadura y en el trabajo centrado en reducirla. Esa es la clave. Dicha resistencia a la rodadura no es más que la fuerza que se opone al avance de nuestro coche, disipando calor y energía en el proceso. Disminuyendo la cantidad de calor que generen los neumáticos se conseguirá reducir el consumo. La pregunta es saber de cuánto consumo estamos hablando, para lo cual debemos volver al estudio realizado por Dekra.

Para dicho estudio se utilizaron cinco unidades del Volkswagen Golf 1.6 TDI (más una adicional que hacía tanto de asistencia como de vehículo reserva), las cuales se equiparon con neumáticos de bajo consumo de Michelin, Pirelli, Goodyear, Continental y Bridgestone. La distancia total a cubrir era de 30.000 kilómetros, a un ritmo de 500 kilómetros diarios en los que se mezclaban tramos de autopista, carretera de montaña y ciudad a partes iguales. De Bilbao a Moscú, de París a Bratislava, el Michelin Performance Tour se paseó por 25 paises diferentes con todo lo que ello conlleva: tramos de autopista sin límite de velocidad en Alemania (aunque la velocidad se "limitó" a 160 km/h), sol, calor, lluvia, frío.

Para garantizar en la medida de lo posible la objetividad de la prueba (porque aunque el estudio fue encargado por Michelin, si Dekra se conoce por algo es por su imparcialidad), cada día se hacía una rotación de los neumáticos coche por coche, comprobando el desgaste del dibujo y las presiones de inflado. Asimismo, los conductores (11 en total) se iban turnando cada tres horas y en diferentes coches, a fin y efecto de que el estilo de conducción de cada uno no influyese en el resultado final. Más objetividad, imposible. "Condiciones genuinas", lo llamaba Dekra.

En cada momento de la prueba se tomó buena nota de las condiciones ambientales, así como de la velocidad y el consumo, a la postre, el elemento más importante en la prueba. Como dato extra, salió un consumo medio de 5,5 l/100 km, por si alguien se lo estaba preguntando. Por si todo ésto no fuese suficiente, al llegar a los 16.000 km y coincidiendo con su parada en Berlín, los técnicos de Dekra realizaron un test de frenada de emergencia en mojado, con el objetivo de complementar el análisis entre los cinco neumáticos diferentes de que constaba la comparativa.

Visto lo visto, resulta obvio que los resultados del test son 100% fiables, a tenor de la cantidad de parámetros que se han supervisado a lo largo de los 30.000 km. En este sentido, los resultados no dejan lugar a dudas: el Michelin Energy Saver+ es el neumático más completo y el que mejores resultados ha obtenido, tanto si hablamos de consumos de carburante, de durabilidad o de frenada sobre superficie mojada. ¿A alguien le ha sorprendido el resultado? Ya me lo imaginaba…

En cuanto a duración, los Michelin Energy Saver+ lograron una vida útil estimada de 47.100 km. El rival que se quedó más cerca fue Pirelli con los Cinturato P1, con 8.200 km menos, mientras que el rival que se quedó más lejos fue el Continental ContiPremiumContact 2E, con 11.700 km menos. En relación a la frenada en mojado, el neumático de Michelin también se impuso a la competencia, con el Pirelli quedándose a 0,1 metros (el más cercano) y el Goodyear Efficientgrip a 2,3 metros (el más lejano).

En cuanto al consumo, a la postre el parámetro que más nos interesaba, el neumático Michelin Enery Saver+ también se impuso, con el Continental ContiPremiumContact 2E segundo gastando 7 litros adicionales (calculados sobre la vida útil del neumático Michelin), mientras que el Bridgestone Ecopia finalizó la prueba gastando una cifra estimada en 39 litros de carburante de más. Si hay una cosa que llama la atención es que para algunos parámetros unos neumáticos están más cerca de las gomas Michelin, mientras en otras pruebas lo son otros. ¿Como es eso posible? Pues porque normalmente "se tiene que elegir" ya que es muy difícil conseguir un producto que destaque en todos los apartados -- que frene bien en mojado, que gaste poco combustible y que duren suficiente como para no tener que ir cambiándolos cada dos por tres.

Y es justamente ahí donde destaca Michelin, gracias a una estratégia empresarial a la que han bautizado como Michelin Total Performance y que básicamente podría resumirse en "¿para que limitarnos a un aspecto concreto del neumático cuando podemos destacar en todos ellos?". Eso por no hablar de parámetros no observados en la prueba: rumorosidad, agarre en seco, capacidad de carga, etc. En este sentido, el objetivo del fabricante francés es conseguir un neumático equilibrado que de respuesta a todas estas necesidades concretas sin comprometer al resto. Es su "objetivo global".

Lo mejor de todo es que estos parámetros son en la mayoría de casos contradictorios entre sí. Como es lógico, si queremos que nuestro neumático garantice buena capacidad de frenada en mojado, es probable que la frenada en seco se vea ligeramente penalizada. De la misma forma, a mayor durabilidad menor será su efectividad frente al consumo de carburante. Y aún así, Michelin se ha salido con la suya…

De hecho, las nuevas etiquetas energéticas que implementará la Unión Europea a partir de noviembre solo mencionan tres apartados, rumorosidad (exterior), ahorro de carburante y frenada en mojado, dejando a un lado elementos como el agarre, la frenada en seco (sorprendente cuando el 70% de los accidentes ocurre en seco) o la durabilidad. En este sentido, Michelin no quiere limitarse unicamente a lo que exige la UE, sino que quiere ir mucho más allá, dando respuesta a lo que el cliente realmente pide.

¿Como lo consigue? Esa es la pregunta que probablemente nos estemos haciendo todos, ¿verdad? Pues con un departamento de I+D como Dios manda, con 6.000 investigadores y 600 millones de euros en presupuesto, y en los que se analizan desde los materiales empleados en los compuestos (en cada neumático hay entre 15 y 20 productos semi-terminados diferentes) hasta el diseño de las bandas de rodadura. Gran parte de este trabajo se inició hace dos décadas con el Michelin Energy MXT, el primer neumático de bajo consumo que salió al mercado. Desde entonces, y tal y como podeis ver en el gráfico que hay justo bajo estas líneas, el consumo se ha reducido entorno a los 0,6 l/100 km. Y lo que queda, añado yo.

De hecho, el salto que ha habido respecto a la última generación ha sido tan grande como el que se produjo en 1992, y eso se debe a la implantación de un nuevo compuesto denominado EcoGrip Compound, nunca antes utilizado en neumáticos de producción. Básicamente, este nuevo compuesto limita el calentamiento del neumático, con lo que se consume menos energía y se reduce el consumo de carburante. Curiosamente, dicho compuesto ha permitido a los ingenieros de Michelin aumentar la superficie de contacto en un 10% sin por ello afectar a la fricción, de modo que se han podido mantener unos niveles de agarre en seco y capacidad de frenada en mojado de auténtica referencia. Ahí están los resultados. Michelin Total Performance, que le llaman.

Como que a veces con cifras las cosas se entienden mejor, el fabricante francés ha estimado que a lo largo de la vida útil de un neumático Michelin Energy Saver+ (estimada en 45.000 km) podemos llegar a ahorrarnos 200 litros de carburante respecto a un neumático convencional. De hecho, y siempre según Michelin, en las cinco generaciones que llevamos de neumáticos Energy desde 1992 se calcula que el ahorro de combustible total asciende a 15.000 millones de litros de carburante. Una cifra como para tenerla en cuenta, ¿no?