Curso de conducción deportiva Mercedes AMG, lo probamos

En la mayoría de autoescuelas del país te enseñan lo más básico para circular por las carreteras, aunque hay muchos que tienen la opinión de que simplemente enseñan a aprobar el carné de conducir. Pero dejemos esa discusión para otro momento. En ese proceso de aprendizaje hay dos fases claramente distinguidas, la parte teórica y la práctica, esta última se realiza por carreteras en situaciones reales, junto con el resto de coches que circulan cada día.

Sin embargo hay una cosa que la mayoría de las autoescuelas no enseñan, y que sería muy interesante aprender cuando nos sacamos el carné de conducir: saber cómo se debe reaccionar en determinadas situaciones, poner en la práctica el funcionamiento de algunos avances tecnológicos de nuestros coches y conocer la mejor forma en la que podemos llevar nuestro vehículo, en todos los sentidos, no sólo desde el punto de vista de la normativa de tráfico.

Hace unos días tuvimos la oportunidad de asistir a un curso de conducción deportiva de Mercedes AMG, de la mano de Michelin. Fue una jornada muy agradable en el circuito del Jarama donde tuvimos la oportunidad de probar diversos modelos AMG de la marca.

Para los que sigan día a día el mundo del motor no hace falta que se les explique demasiado que significa AMG, marca que está integrada dentro de Mercedes aunque trabaja de forma independiente contando con más de 700 empleados, fabricando sus propios vehículos y coches. Los neumáticos que calzaban los coches eran unos Michelin Pilot SuperSport. Desde el fabricante francés siempre han mostrado un compromiso muy grande por hacer neumáticos de gran calidad para todos los tipos de vehículos. Buscando un neumático que en este caso además de ser rápido y tenga un buen agarre, además también tenga una duración de vida más amplia, algo que pudimos comprobar a lo largo del día que tan sólo se paró de rodar para hacer la comida.

El curso que realizamos tiene la denominación de Active Safety Experience y es un curso de alto rendimiento destinado para los clientes de AMG o sus potenciales compradores, los participantes de este curso son invitados por los concesionaros de la marca. Este curso es el tope gama, pero en Mercedes disponen de otros donde están disponibles para más público. En estos cursos antes de subirse a los coches suele haber una parte teórica bastante importante donde se tratan diferentes errores habituales que se suelen cometer. Hicimos un repaso a cómo se debe trazar una curva, cómo enfocarla, hacía donde dirigir el coche y conducir el vehículo con la mayor suavidad posible. Nuestra clase teórica fue más corta de lo que suele ser, todos veníamos de medios del motor y los instructores de RACE consideraron que la parte teórica era algo que ya conocíamos, así que fuimos a los coches.

Pruebas independientes

Antes de entrar al circuito del Jarama realizamos diversas pruebas donde pudimos ir probando nuestras habilidades y conociendo los vehículos que llevábamos en cada una de ellas. La primera que realice fue la de la esquiva aleatoria, la cuál consiste en acercarse acelerando hasta una pista deslizante y frenar poco después de entrar en ella, para posteriormente dirigir el coche hacía la derecha o la izquierda, dependiendo dónde se encendiese el semáforo. El coche era un Mercedes Clase S Hybrid de 300CV y por la descripción puede parecer bastante sencilla de hacer, de hecho hacerla a una velocidad baja no tiene complicación, pero el objetivo era llegar a la mayor velocidad posible y no sobrepasar una línea blanca. Para ello la prueba disponía de un radar que nos indicaba la velocidad a la que íbamos antes de comenzar a frenar.

La segunda prueba fue un circuito de conos también conocido como Mickey Mouse. El coche que llevábamos en esta prueba era un Mercedes C AMG Coupé y consistía en ir lo más rápido posible por el circuito sin tirar ningún cono, una prueba divertida donde además de ir rápido había que ser muy suave con el gas y con la dirección. La última prueba fue otra más divertida, un control de deslizamientos donde pudimos comprobar con un Mercedes C Estate el funcionamiento del ESP con la pista deslizante. La idea era dar vueltas a esta pista circular deslizante con el coche de lado para posteriormente después intentar hacerlo con el ESP en funcionamiento. Imposible hacer que el coche sobrevirase.

Circuito por secciones y vueltas guiadas

Una vez realizadas estas pruebas ya entramos en el circuito de Jarama donde los instructores de la Escuela RACE nos enseñaron los secretos del mítico trazado madrileño por sectores, antes de ponernos a hacer vueltas completas.

Realmente fue la parte donde creo que más pudimos aprender, tanto de los coches cómo del propio circuito. Esta parte del curso consistía en hacer un sector del circuito al máximo durante varias ocasiones y volver, para conocer los puntos de frenada y trazadas.

Una vez todos completamos estás secciones pudimos hacer las vueltas completas en las llamadas caravanas, donde el primer coche era el guía con uno de los instructores de RACE y le seguían dos coches que se intercambiaban la posición en el paso por la línea de meta. Realizar una vuelta al Jarama es muy divertido, ya lo había hecho antes con un coche normal --un Fiat-- pero hacerlo con vehículos que tienen una potencia de entre 422 y 571CV es todavía más divertido y apasionante.

La guinda del pastel: el SLS AMG

Una vez todos realizamos una cuantas vueltas completas al Jarama con diferentes modelos de AMG --todos procuramos montaros en todos los modelos disponibles--nos esperaba la guinda del pastel que nos tenían preparado, el SLS AMG.

En estas vueltas tan sólo había dos coches, el guía y detrás le seguíamos con el SLS. La diferencia con las tandas anteriores era algo notable, además de tratarse de un modelo con mayor potencia el instructor del coche guía llevaba un ritmo mucho mayor desde el principio, por lo que era el momento ideal de poner en práctica todo lo que se había aprendido durante ese día.

Si ya sueltas adrenalina y te lo pasas como un niño pequeño con los AMG en las anteriores pruebas con el SLS las sensaciones son mucho mayores y mejores, y se disfrutan mucho más después de haber tenido la oportunidad de haber realizado las pruebas anteriores lo que hace que se pueda conocer el potencial verdadero del SLS. Creo que toda la gama de AMG que había presente allí quedaron exhaustos por la jornada y los participantes también, pero la mar de felices. Después de todas las pruebas compartimos unas palabras antes de marcharnos cada uno para nuestro lado con la satisfacción de haber pasado un gran día entre compañeros con Mercedes AMG, Michelin y la Escuela RACE.