Toyota y BMW podrían estar a punto de anunciar una ampliación en su colaboración

La unión hace la fuerza. Eso es lo que deben haber pensado los directivos de Toyota y BMW después de firmar un acuerdo mediante el cual los primeros compartirán tecnología híbrida y de pila de combustible con los segundos, a cambio de que éstos compartan motores turbo-diésel de baja cilindrada con los primeros. No es que sea un acuerdo precisamente nuevo. De hecho, ya hablamos hace unas semanas del tema, aunque ahora han trascendido nuevos detalles de esta alianza entre dos de los pesos pesados de la indústria.

Para Toyota Motor Corporation la jugada está clara. La alianza con BMW AG les permitirá sacar todo el provecho de las economías de escala al poder dividir los costes de desarrollo de la tecnología híbrida y de pila de hidrógeno (una factura bastante abultada) entre los dos fabricantes. Al mismo tiempo, el escaparate que representa que una marca como BMW haga uso de tu tecnología tampoco és un detalle que se deba pasar por alto. El fabricante alemán, por su parte, compartirá motores turbo-diésel 1.6 y 2.0 de cuatro cilindros con los japoneses, recibiendo a cambio una tecnología en la que Toyota és líder indiscutible en el sector.

Al parecer, y tras los acuerdos del Grupo PSA con General Motors o el de FIAT con Chrysler, todo parece indicar que lo que van a suscribir en cuestión de días Toyota y BMW va mucho más allá de una simple colaboración entre dos fabricantes para compartir unas tecnologías determinadas. Los japoneses quieren rentabilizar al máximo el gasto en desarrollo que hicieron en modelos como el Prius, el híbrido más vendido del mundo, algo de lo que BMW podría salir muy beneficiada. El objetivo, como no podía ser de otra forma en un escenario de crisis como el que nos encontramos a día de hoy, es el de reducir costes de desarrollo en la medida de lo posible. Y si es a costa de juntarte con uno de tus principales rivales, pues ¿qué se le va a hacer?

Por su parte, BMW parece cada vez más alejada del Grupo PSA, especialmente después de que éstos firmaran un acuerdo con General Motors. A su vez, cuando estamos a meses de que el fabricante alemán presente su nueva línea de productos eléctricos, encabezada por el i3 y el i8, ¿qué mejor socio que el líder indiscutible en el sector de la tecnología híbrida y eléctrica?

En este sentido, el presidente de Toyota Motor Corporation, Akio Toyoda, y el CEO de BMW AG, Norbert Reithofer, anunciaran a finales de semana los términos del acuerdo entre los fabricantes. Aunque a priori parece que la que sale ganando en todo este asunto es BMW, de lo que no hay duda es que el ganador a efectos prácticos será el consumidor, con coches híbridos y de pila de combustible cada vez más baratos y al alcance de cualquiera.

Vía: Automotive News