Probamos el nuevo Audi A3 en Palma de Mallorca

Como podéis observar durante estos días, esta semana nos hemos detenido en una marca tan importante como Audi. Y es que después de haber asistido a la presentación internacional del nuevo Audi A3, merecía que nos parásemos unos días a reflexionar en torno a todo lo que acontece en el mundo Audi. Es por ello, que hoy toca las reflexionar a cerca de las sensaciones que tuve durante toda una tarde entera, con el nuevo A3. Un coche con el que, como ya he dicho anteriormente, Audi a realizado un buen trabajo, ya que la lucha en el segmento B no ha hecho más que comenzar con los nuevos BMW Serie 1 y la Clase A de Mercedes, que a buen seguro serán unos duros rivales. Comenzamos.

Primeramente, hay que hacer mención a la organización de Audi, ya que tuvimos la oportunidad de probar casi todos los modelos y variantes del nuevo A3, algo que siempre es de agradecer, y que no siempre se suele producir, ya que pudimos comparar coches gasolina, con diésel, así como los cambios manuales y los S-Tronic. Y es que se habían diseñado unas 7 rutas diferentes para probar casi cualquier versión del A3, y todas ellas, terminaban en la Finca Son Espases, en donde realizábamos los cambios de los coches que íbamos probando.

Chasis

Es por ello, que primeramente vamos a hablar del chasis y de las sensaciones de conducción del nuevo A3. Y es que hay que hacer mención especial al nuevo chasis modular MQB. Y es que como ya hice mención ayer mismo, se trata de una de las piezas claves para el desarrollo y futuro de Audi. Como muchos de vosotros podéis llegar a pensar, los chasis modulares únicamente sirven para que las marcas se ahorren dinero y desarrollo de nuevos chasis, lo que provoca que los modelos bajo la misma plataforma (como será el caso del nuevo Golf que tendrá el mismo chasis) sean casi idénticos. Sin embargo, como ya he dicho anteriormente, los chasis eran diseñados para soportar las motorizaciones mas grandes y potentes, por lo que las versiones que más se vendían (y de menor cilindrada y potencia), no transmitían el mismo feeling que las más potentes.

Es por ello que, habiendo probado diversas versiones del nuevo A3, se puede llegar a la conclusión de que éste, es un chasis mucho más afinado en todas sus versiones, más rígido, y por lo tanto más deportivo que la versión saliente del A3. Y gracias a la nueva dirección electromecánica, nuestras sensaciones tras el volante se traducían en una dirección directa y bien ajustada, y que nos avisaba en cada momento de los límites del coche, algo que no siempre suele llegar a producirse en el caso de las direcciones electrónicas.

Además, hay que decir que las suspensiones nos parecieron estar bien taradas, ni muy firmes ni demasiado blandas, algo que es de agradecer en caminos sinuosos como por lo que circulamos, afrontado bastante bien las irregularidades del firme y sus baches, por que siempre fuimos muy cómodos. En este caso, ya he leído en mucho lugares (ya que no he tenido la suerte de probarlo con mis propias manos), que el chasis del nuevo A3 es más dinámico y rígido que el del nuevo Serie 1, ya que éste se ha vuelto más señorial, pero es algo que debería comprobar por mí mismo.

Motores TFSI / TDI

En cuanto a las motorizaciones, las versiones que estuve probando se centraron en las dos más similares, pero una diésel y otra gasolina. De esta forma, pude comprobar de primera mano, las versiones 1.4 TFSI de 122 CV y 200 Nm de par máximo, así como la 2.0 TDI de 150 y 320 Nm de par máximo. Y es que estas dos versiones, pueden llegar a provocar verdaderos quebraderos de cabeza a la hora de decantarse hacia una versión u otra. Las cifras bien claras: el TFSI consume unos 5,2 l/100km y de 0 a 100 km/h en unos 9,3 segundos, mientras que el 2.0 TDI unos 4,1 l/100km y de 0 a 100 km/h en unos 8,6 segundos. Mención a parte es la del nuevo TFSI de 1.4 litros, ya que cuenta con la novedosa tecnología Cylinder On Demand (COD), y de esta forma, conseguir que el consumo sea contenido, incluso para un modelo de gasolina turbo.

Hay que decir, que ambas versiones estaban equipadas con la última versión del cambio S-Tronic, para que aún se pudiesen compara de mejor forma. Y en el caso de la versión TDI, no hay nada nuevo que decir. Y ésto es algo muy bueno para los amantes de los motores diésel TDI del Grupo VW, ya que todos sabéis lo buenos que son los motores TDI, buen par a bajas revoluciones, buena respuesta a medias, y con unos consumos bastante contenidos, aunque nuestra misión no fue la de conseguir unos registros eficientes. De esta forma, los compradores que quieran asegurarse un modelo que consuma poco y con buenas prestaciones, éste debería ser su modelo. Sin embargo, y como todo diésel, está carente de una deportividad y elasticidad que sí que te proporciona un motor de gasolina como el TFSI.

Es por ello, que para aquellos amantes que quieran recurrir a una variante algo más excitante y deportiva, les recomiendo el 1.4 TFSI de 122 CV. Un motor que es capaz de entregar al conductor lo mejor de los dos mundos: deportividad y economía según nuestra forma de conducir. Es cierto que un motor que es tan fácil de subir de vueltas como el TFSI de Audi, siempre va a gastar algo más cuando le pisamos que un TDI, por muy buenos que sean sus consumos. Es por ello que en carreteras reviradas y sinuosas, así como puertos de montaña, nuestro TFSI consumirá más que un TDI, pero no mucho más, ya que nuestros promedios nunca llegaron a superar los 7,5 l/100km, por lo que nunca tendremos el temor de que nuestro bolsillo se resienta demasiado. De esta forma, podemos llegar a conducir de forma muy deportiva, llegando a exprimir el TFSI al máximo, con unas sensaciones que el TDI no nos puede dar, y sin que los consumos sean una locura.

Otra mención especial al que debo hacer en el TFSI de 1.4 litros, es que gracias a la tecnología empleada por Audi, el nuevo motor de gasolina se puede llevar muy muy bajo de vueltas, sin temos a que se nos ahogue, o que no tengamos suficiente par mecánico que empuje en un adelantamiento. Por lo que de esta forma, el TFSI se puede conducir desde bajas revoluciones, justo como lo hacemos con un diésel. Un buen detalle, sobretodo para aquellos que tengan en mente pasarse del diésel al gasolina. De todas formas, he de reconocer que éste motor pide a gritos el cambio automático S-Tronic de 7 velocidades. Y es que este cambio merece una mención a parte en esta review del nuevo A3.

Cambio S-Tronic

Y es que gracias al nuevo S-Tronic, las marchas siempre están engranadas buscando la máxima eficiencia, bajas revoluciones, consumos y emisiones de CO2. Así, de forma automática, en ambas versiones TDI y TFSI, tendrán la marcha más larga posible, buscando eficiencia. En cuanto buscamos la aceleración, el cambio baja de marchas rápidamente, buscando la respuesta que el conductor busca. Y ésto es especialmente importante en el caso del TFSI, ya que será más fácil conseguir unos consumos reducidos sin estar pendiente demasiado del ordenador del A3. Por otro lado, y gracias al Audi drive select, podemos pasar por diversos modos que afectarán a las suspensiones, a la respuesta del volante, y también al cambio S-Tronic, ya que podremos seleccionar los modos Auto, Sport, Comfort, Efficiency o Individual Mode (éste último, según nuestros gustos).

De esta forma, en el modo Sport el cambio se vuelve más agresivo y excitante, el Auto, según lo que demandemos an cada momento, pero como el ordenador lo tiene que averiguar en cada momento, es un buen modo si no sabemos qué haremos en la carretera, pero a veces puede ser algo perezoso, ya que le cuesta cambiar si pasamos de repente de conducir eficientemente a agresivo, y aún así, no es que sea demasiado dramático. Y en el caso del Efficiency, está claro, aún conduciremos de forma más eficiente, ya que es el programa menos agresivo, y si conducimos a unas velocidades sostenidas, gracias al COD del TFSI, los consumos se reducen drásticamente. En este caso, hay que decir que conduciendo con el Adaptive Cruise Control (ACC) entre unos 100 o 120 km/h, conseguimos unos 6 l/km más o menos, en el programa Auto, y sin buscar la máxima eficiencia, algo que está muy bien para un motor TFSI.

Y hablando del ACC, merece mención especial, ya que en todo el recorrido, incluso crucé poblaciones enteras ya que no tuve ni que frenar. Un sistema muy muy cómodo, gracias su combinación con el cambio S-Tronic y el sistema Start & Stop de serie. Y es que en este sentido, los controles activos de cruceros, han mejorados sustancialmente.

Diseño

Finalmente, vamos a hablar del diseño de este nuevo modelo. Exteriormente, hay que reconocer que el Audi A3 cambia poco con respecto a sus hermanos mayores, sobretodo en cuanto al frontal, ya que a veces si miramos un Audi desde el frontal, nos sería difícil de distinguir con respecto a otros modelos de la casa alemana. Es por ello que los cambios más pronunciados se centran en la zaga y sobretodo en el interior. Una zaga que cuando la vemos por primera vez, podría sugerirnos que es un modelo mucho más ancho que la generación saliente, pero nada más lejos de la realidad, ya que este modelo es igual de ancho que la anterior generación, y su mayor cambio está en una batalla que ha sido alargada, para poder mejorar la habitabilidad interior.

De esta forma, podríamos decir que en Audi han sido quizás más conservadores que sus rivales directos, ya que la nueva Serie 1 de BMW ofrece un cambio algo mayor (por no hablar de la nueva Clase A de Mercedes, que no se parece a nada que hayan diseñado anteriormente). Aún así, y a pesar de que exteriormente no ha cambiado demasiado, me parece un modelo más atractivo que el actual A3, sin ser algo radical, ni que nos hará girarnos cuando el nuevo A3 pase por nuestro lado. De todas formas, los cambios más importante están en el interior.

Un interior muy remodelado y diferente, y que llamará la atención el nuevo sistema de climatización, así como el nuevo sistema MMI. De esta forma, la consola central será lo que más nos llame la atención, dando un salto de calidad con respecto a la generación anterior, y dando un aspecto de ser un coche perteneciente a un segmento mayor. En cuanto al volante e instrumentación, pocas novedades, quizás ahora los indicadores del nivel de combustible y el de la temperatura del aceite, han cambiado ya que ahora son digitales. Y en cuanto a las levas del S-Tronic situadas en el volante, tienen un tacto de plástico un tanto barato y tosco, pero por demás, los materiales empleados están a la altura de una marca como Audi.

Y por último, en cuanto a la habitabilidad en el interior, hay que decir que la mejora ha sido sustancial, ya que una persona que mida 1,90 cm como yo, puede sentarse cómodamente al volante, y llevar otra similar justo detrás del conductor. De esta forma, cualquier persona puede entrar correctamente en un A3, aunque he de reconocer que entrar en un modelo compacto de 3 puertas, es algo incómodo, aunque una vez dentro el espacio incluso en los asientos posteriores es muy bueno. Además, también hay que hacer mención al gran esfuerzo en la insonorización del nuevo A3, un paso adelante que muchos agradecerán cuando lleven varias horas conduciendo.

Conclusiones

Como conclusión, he decir que Audi ha realizado un buen trabajo con esta nueva generación del A3. Primeramente, un gran chasis que se adapta a cualquier motorización que estemos buscando. De hecho, se podría decir que es un modelo más deportivo y rígido, pero que no por ello es que muy duro e incómodo, es más, personalmente prefiero coches que sean capaces de transmitirme de una forma más directa, lo que ocurre bajo el chasis. Si sois de esta clase de conductores, éste es un modelo a considerar, sin duda.

En cuanto a motorizaciones, la elección sería clara: si estáis buscando un modelo con el que hacer muchos kilómetros, con un rendimiento bueno y con un consumo excepcional, ambas versiones diésel (aunque la 1.6 TDI aún no estará disponible hasta finales de año) serían una buena elección. Pero como he dicho anteriormente, si buscáis algo más de emoción, con un buen consumo, llegando a ser bastante contenido si conducimos eficientemente, éste sería el 1.4 TFSI, sin duda, por elasticidad, dinamismo y un sonido bastante agradable y deportivo. Y por supuesto, mi elección sería la de equipar ambos modelos con el cambio S-Tronic. Un cambio que ha terminado por convencerme. Es cómodo, eficiente, tiene diversos programas, y es muy divertido de conducir en modo secuencial/manual. Es un cambio que ayuda mucho a bajar los consumos en el caso del TFSI, por lo que la combinación TFSI y S-Tronic es de compra casi obligada.

9/10

En cuanto al diseño, como ya he dicho anteriormente: en el exterior es algo conservador, aunque a mí me resulta más atractivo que la generación saliente, por supuesto. En el interior, todo ha sido mejorado, su habitabilidad, tecnología y acabados hacen que parezca que estemos subidos a un modelo de un segmento mayor. De esta forma, la duda que deberían surgirle a los consumidores que esté dudando entre un Audi, BMW o Mercedes, deberá ser si se ajusta a su presupuesto o no, o si les gusta más el diseño del BMW, Audi o Mercedes, ya que como he dicho anteriormente: buen trabajo Audi.