Probamos el nuevo Serie 3 de BMW, modelo 335i

BMW ha presentado recientemente su nuevo Serie 3 y nosotros hemos tenido la oportunidad de probarlo durante unos días, concretamente hemos podido probar el BMW 335i, un coche a tener en cuenta desde todos los puntos y con muchas cosas interesantes, tanto en su interior como en su exterior.

BMW ha querido dar un avance tecnológico con sus nuevos modelos, dejando que el coche sea algo más que cuatro ruedas y un volante, buscando añadir mucha interactividad. Y todo esto lo ha estado haciendo con ConnectedDrive, del cual os hemos hablado ya en alguna ocasión y que después de lo probado los ingenieros de la marca alemana han logrado obtener un muy buen resultado, aunque es algo que se puede explotar mucho en el futuro.

¿Qué nos ofrece BMW ConnectedDrive? Lo podríamos definir de una manera muy simple y rápida, y no es otra que hacer que nuestro coche sea más activo, interactue más y en definitiva, que el coche se convierta en algo que nos ofrece algo más allá que llevarnos de un sitio a otro. Ahora tenemos una cantidad de elementos que nos ayudan a mejorar la seguridad de nuestro coche y también que nuestra estancia en él sea lo mejor posible, con una mayor conectividad con el mundo exterior. Todas las posibilidades que nos ofrece este sistema las podrás leer en un análisis a parte que he realizado y ha salido publicado en ALT1040.

Líneas mejoradas manteniendo el carácter

El nuevo Serie 3 cuenta con un ligero rediseño con unas líneas que son más fluidas, pero sin dejar de lado el carácter habitual de un BMW. En el caso del modelo que tuvimos que probar contaba con un color blanco que le sentaba muy bien, cómo se puede ver en las imágenes que acompañan a este artículo, y ya desde el primer punto de la parte delantera se puede ver lo trabajado que está el diseño. La parte inferior cuenta con un diseño muy cuidado y formas muy bien pensadas, aletines a la altura de los faros antiniebla y un pequeño cambio de altura en el centro de la parte blanca, pero que se mantiene con una pequeña bandeja de color negro correspondiente a la rejilla inferior.

El centro de la parte delantera está comandada por las dos habituales rejillas de BMW y el logo de la marca alemana, con los faros a los laterales, los cuales cuentan con un diseño muy interesante y pensado. Como se puede ver en las fotografías la parte delantera del morro esta algo "baja" y cuando ya estamos en el capó motor vamos viendo como la altura continúa subiendo hasta llegar a la luna delantera. Por último, la parte frontal del coche está comandada por los cuatro sensores para la asistencia de aparcamiento y si nos fijamos un poco justo antes de las ruedas veremos dos pequeños puntos negros. Hay uno en cada rueda y dentro de estos se encuentra una cámara del sistema ConnectedDrive, con el cuál nos permitirá obtener una imagen de los laterales que nos puede resultar de mucha utilidad cuando estamos en determinadas situaciones.

El lateral es muy sobrio, sin excentricidades, manteniendo la línea que se inicia desde la parte delantera y continuando hasta la parte trasera. Vemos una línea inferior a la altura del faldón que lleva desde la rueda delantera hasta la trasera y una más que se inicia después de la la rueda, y es muy destacada hasta la parte trasera, pasando por las manillas de apertura de las pruebas. El 335i cuenta con unas llantas de aleación ligera de 17 pulgadas con radios en V estilo 398, que pueden montar neumáticos de distintas medidas y van desde las 225/45 R18 hasta los 255/40 R18.

En la parte superior está la antena en forma de aleta de tiburón, que es común en los BMW desde hace tiempo, y por último tenemos la parte trasera, que es muy robusta y pronunciada en este modelo. En las luces trasera predomina el color rojo y tan sólo tenemos la diferencia de color en la luz de marcha atrás. Sin duda esta es la parte con más carácter de todo el coche, aunque habrá a los que les guste más la parte delantera. En mi caso me quedo con ambas y es que forman un perfecto conjunto que en el caso del 335i finaliza con los dos tubos de escape con los rebordes cromados.

Interior

El interior está muy cuidado, cuenta con líneas clásicas a las que están acostumbrados los aficionados de la marca alemana, pero los acabados no decepcionan, son todos de una gran calidad y se pueden configurar de formas múltiples, todas ellas a gusto del consumidor. En este caso estuvimos probando el coche que venía equipado con la línea Modern cuya tapicería era cuero de Dakota Oyster con acentuación Oyster oscuro y con las molduras interiores de aluminio rectificado longitudinal y molduras decorativas Perlganz cromadas.

En la posición del conductor contamos con todos los controles necesarios, en el volante tenemos los botones para controlar todas las funciones básicas del coche sin necesidad de quitar las manos de este. En la parte superior de nuestra rodilla izquierda tenemos tres botones con funciones opcionales, en estos BMW activará si lo deseamos diversos elementos de seguridad entre los que se encuentra el avisador de cambio de carril o el de colisión con el coche delantero. Sobre estos controles tenemos los habituales de la iluminación del coche, con el control de iluminación del tablero y todos los faros del vehículo.

La información que tenemos en el cuadro es la básica: situación del deposito de combustible, velocidad, revoluciones, temperatura del aceite e información visual de todo tipo, desde los intermitentes, ordenador de abordo e información sobre el gasto de energía que estamos haciendo, el cual se muestra con una barra que muestra su nivel en función de la potencia que le estemos pidiendo al coche. Está barra se representa en diferentes colores dependiendo del modo que hayamos seleccionado. A la derecha lo primero que vemos es la pantalla en la que tendremos toda la información sobre el coche, está puede ser de seis o ocho pulgadas y bajo ellas tenemos los controles habituales para los elementos multimedia y el climatizador. En la parte inferior disponemos de l palanca de cambios que en este caso es muy simple ya que el coche era automático, a su izquierda tenemos algunos controles, estos nos dejan desactivar el control de tracción, seleccionar el modo de conducción o activar las cámaras que vienen instaladas en el vehículo.

Los dos asientos delanteros son ajustables eléctricamente y en la parte trasera se cuenta con bastante espacio, pudiendo llevar a tres personas sin ningún problema. El maletero también es muy espacioso, suficiente para el uso habitual que le podemos dar al coche, pero si necesitamos más espacio podemos abatir los asientos delanteros lo que nos da un espacio adicional importante. En este espacio hemos podido llevar dos bicicletas de mountain bike de adulto sin problemas y todavía sobraba algo de espacio.

Mecánica

Son muchos los tipos de motorizaciones disponibles en el Serie 3 de BMW y nosotros hemos podido probar las más alta de todas, ya que viene equipada en el 335i. Este modelo viene equipado con un motor de gasolina de tres litros que desarrolla una potencia de 306cv con un par máximo de 400 Nm. La velocidad máxima es de 250 Km/h y es capaz de hacer una aceleración de 0 a 100 en cinco segundos y medio. Se trata de un motor muy potente, pero a pesar de ello el trabajo que han realizado en BMW se puede considerar bastante bueno ya que los consumos son bastante aceptables si los comparamos con otros motores similares. Estamos hablando de un consumo de 11,1 litros a los cien en urbano y 6,1 en extraurbano.

Como he mencionado anteriormente el coche cuenta con tres modos de conducción, el normal es el Confort, en el cuál el coche esta puesto en su estándar por así decirlo. Por debajo de este podemos activar el modo ECO Pro, que es el más económico y la coletilla de pro viene por una nueva tecnología desarrollada por los ingenieros de BMW, que han intentado exprimir al máximo este modo para que los consumos sean menores. Por último contamos con el modo Sport el cuál ajusta el coche al modo más deportivo.

Hoy en día en los coches nuevos es muy habitual contar con la posibilidad de cambiar con los modos de conducción pero en un coche de este tipo, con un motor bastante potente, ir en uno u otro modo es bastante apreciable. Cuando hemos activado el modo ECO Pro notamos como el coche sube marchas muy rápido sin pasar de las dos mil revoluciones --siempre que no pisemos demasiado el acelerador-- en el modo Confort este cambio de marchas se estira un poco más y en el modo Sport un poco más, cambiando de forma normal cerca de las tres mil vueltas. En cualquiera de los casos, si necesitamos pisar a fondo el acelerador el coche responderá a la perfección y estirará las revoluciones al máximo. Aunque es evidente que si nos encontramos en el modo Sport la aceleración es mucho más imponente.

Se trata de un motor muy flexible y que nos permite disfrutar del coche al máximo, tanto cuando tenemos una conducción más tranquila como una más deportiva. El modo ECO Pro está muy bien trabajado y si tenemos delicadeza al acelerar podemos ahorrar una cantidad importante de combustible. Desde BMW nos informaron que con este nuevo modo, exclusivo por el momento, se puede ahorrar hasta un 15 por ciento del combustible de nuestro deposito, lo cual es muy importante en estos tiempos en los que la gasolina cada vez esta más cara. Esta cifra es una media y depende mucho del conductor, si somos delicados con el pie podemos ahorrar incluso un poco más, mientras que si pisamos más de la cuenta veremos como el ahorro es menor. En cualquier caso, el sistema EfficientDynamics lo notaremos en nuestro día a día con el coche, y en nuestro bolsillo.

Dependiendo del modo en el que estemos tendremos una conducción diferente, además de la forma en la que entrega el motor la potencia también lo notaremos en la suspensión y en la dirección del coche. En cualquiera de los casos las reacciones que nos transmitirá el coche serán muy nobles, directas y a las personas que les guste conducir les dará un placer extra llevar el coche. Pero tenemos que tener cuidado con las reacciones del coche, sobre todo cuando estemos en el modo Sport. No es que se trate de un vehículo que nos traicione y nos pueda dar un susto, pero es un coche potente el que tendremos entre manos y eso lo notaremos si somos poco cuidadosos, tanto en el consumo como en las reacciones. Pero en este tipo de situaciones la electrónica funciona muy bien y no nos llevaremos ningún susto.

Conclusión

9/10

No todo el mundo puede acceder a un coche de BMW, el 335i es algo más inaccesible para muchos de los bolsillos, pero sin duda los que puedan acceder a él podrán disfrutar de un vehículo muy completo, con todas las comodidades para todos los ocupantes, toda la tecnología posible para la seguridad tanto activa como pasiva, y un mayor énfasis en la idea de hacer que el coche deje de ser un objeto pasivo a ser algo con lo que se puede interacturar.

Con la llegada de BMW ConnectedDrive tenemos poco a poco más cerca la posibilidad de mantener un mayor flujo de "conversación" con nuestro coche, aunque como he mencionado anteriormente ésta es una tecnología que todavía esta por explotar en el futuro. No es que en BMW hayan ideado un sistema incompleto, de hecho todas las funciones que incorporan funcionan muy bien, sin embargo todas las posibilidades que ofrece un sistema de este tipo son mucho más amplia y eso es lo más interesante.