El nuevo Audi A3 debuta en el salón de Ginebra

Audi acaba de presentar la nueva generación del A3 en el salón de Ginebra. Tal y como se pudo ver en las imágenes que se filtraron la semana pasada, parece que el diseño no haya variado ni un ápice respecto a su predecesor, pero la verdad es que ha habido cambios tanto en la estética como (sobretodo) allá donde no alcanza la vista. Podríamos decir que lo que los de Ingolstadt han hecho con la tercera generación de su popular compacto es algo así como lo que Porsche ha hecho recientemente con la última entrega del 911: bajo una aparente continuidad se esconden cambios importantes difíciles de apreciar a simple vista.

Para empezar, el nuevo Audi A3 es el primer modelo del Grupo Volkswagen en hacer uso de la nueva plataforma modular MQB (Modular Transverse Matrix). Se trata de una plataforma muy flexible que permitirá al fabricante alemán desarrollar diferentes modelos a partir de la misma base. En el caso del nuevo compacto de Audi, gran parte de la atención se ha centrado en el peso. Por ejemplo, para el capó y las aletas delanteras se ha recurrido al aluminio, lo que ha permitido a los de Ingolstadt reducir el peso en 9 kilos. En total, y tomando el Audi A3 1.4 TFSI como referencia, se ha conseguido rebajar la friolera de 80 kilos respecto al modelo precedente, dejando la báscula en 1.175 kilos. Todo un logro, visto lo visto en los últimos años.

En cuanto a las medidas, el nuevo A3 mantiene la misma altura (1.421 mm) y longitud (4.237 mm) que su predecesor. Donde sí ha crecido, no obstante, es el la anchura (1.777 mm, 12 mm más que la generación saliente) y la distancia entre ejes, la cual ha crecido en 23 mm hasta llegar a los 2.601 mm. Como ya sucedió en el nuevo Porsche 911 (991), se trata de cambios aparentemente poco importantes, pero que repercuten de forma directa en aspectos como la habitabilidad interior o el comportamiento en carretera.

Estéticamente es quizás donde menos cambios de importancia ha habido. A primera vista se trata de un diseño bastante conservador, aunque en Audi afirman que el coche es completamente nuevo en todos los aspectos. Para el frontal se ha optado por los faros y la calandra ya vistos en los últimos modelos de la marca, lo que incluye la parrilla hexagonal y unas muy atractivas luces LED diurnas. Aunque las proporciones parece que no han variado mucho, Audi afirma que el pilar C es ahora algo más inclinado, lo que repercute en una imagen más deportiva. Visto lo visto, quizás sí que recuerda algo a la zaga del A1. Los parachoques son de nuevo diseño y cuentan con generosas entradas de aire en la zona baja, mientras que la hendidura lateral y unos pasos de rueda muy marcados dotan al nuevo A3 de una imagen francamente deportiva.

A nivel mecánico, la oferta inicial de Audi pasará por dos motores de gasolina y uno diésel: un 1.4 TFSI, el 1.8 TFSI y el conocido 2.0 TDI. Este último ha visto como la potencia ha subido hasta los 150 CV, homologando un consumo de 4,1 l/100 km y unas emisiones de 106 g/km de CO2, y convirtiéndose en la opción ideal para los amantes de lo eficiente (Audi afirma que los consumos de este motor se han reducido un 12%). No obstante, con una velocidad máxima de 216 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h de 8,6 segundos, tampoco es que sea precisamente lento. Por su parte, el 1.4 TFSI rinde 122 CV y un par máximo de 200 Nm a partir de 1.500 rpm. Sus prestaciones se quedan por debajo de las del motor diésel, con una velocidad máxima de 203 km/h y con una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos. El consumo se sitúa en los 5,2 l/100 km, con unas emisiones de CO2 de 120 g/km.

El motor más prestacional, de momento, será el 1.8 TFSI de 180 CV. Éste propulsor permite al nuevo A3 acelerar de 0 a 100 km/h en 7,2 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 232 km/h, homologando un consumo de 5,6 l/100 km y unas emisiones de 130 g/km de CO2. Éste último motor irá asociado a un cambio S-Tronic de siete relaciones de serie, mientras que el 1.4 TFSI y el 2.0 TDI lo harán con un manual de seis relaciones. De momento, eso sí, ni rastro de la tracción quattro: todas las versiones se ofrecerán de inicio con tracción delantera, aunque en el futuro Audi incorporará la tracción total, así como nuevos motores y versiones más prestacionales y eficientes. Es incluye motores con tecnología de desconexión de cilindros o el 1.6 TDI que homologa un consumo de 3,8 l/100 km.

El comportamiento promete ser de referencia gracias, por ejemplo, a un control de estabilidad ESC que incluye un diferencial electrónico. También se podrá optar por el sistema Audi Drive Select (de serie en el acabado Ambition), un sistema capaz de adaptar la sensibilidad del pedal del acelerador, de la dirección asistida y del cambio S-Tronic según las preferencias del conductor en cada momento. Nos permitirá elegir entre cinco modos de conducción diferente: Confort, Auto, Dynamic, Individual y Efficiency. También como opción se podrá elegir la suspensión Audi Magnetic Ride, capaz de alterar la dureza de los amortiguadores en cuestión de milisegundos para adaptarlos a las necesidades de cada momento.

Si el exterior se caracteriza por un cierto continuismo, donde más cambios encontramos es en el interior, mucho más minimalista que en las dos generaciones predecentes. La consola central se ha reducido a los controles del climatizador, desapareciendo casi por completo cualquier atisbo del equipo de sonido. Éste se opera desde los controles del sistema MMI que tenemos sobre el túnel de transmisión (donde por cierto vemos que también ha desaparecido el freno de mano, como ya sucedía en algunos de los últimos modelos del fabricante alemán) y a través de una pantalla con tecnología 3D situada sobre el salpicadero que nos mostrará las informaciones del navegador por satélite, el equipo multimedia o las diferentes opciones del sistema Drive Select.

Entre el equipamiento a destacar encontramos el control de velocidad adaptativo, el cual funciona a velocidades de hasta 150 km/h (aunque opcionalmente se puede aumentar hasta los 200 km/h con el paquete opcional de asistencia). Una de las ventajas que ofrece es que en caso de detectar una colisión inminente, el sistema avisará al conductor llegando incluso a detener el coche por completo. También tenemos el Active Lane Assist System para ayudarnos en los cambios de carril, el Audi Side Assist, que funciona como un radar, el sistema Adaptative Light o uno capaz de reconocer las señales de tráfico. Los más sibaritas podrán optar por el sistema de audio Bang&Olufsen, y es que a opciones, pocos coches ganan al compacto de Ingolstadt.

El nuevo Audi A3 se ofrecerá inicialmente con tres acabados -- Attraction, Ambition y Ambiente -- y únicamente con carrocería de tres puertas, aunque es de esperar que en breve aparezca la versión de Sportback de cinco puertas (sobretodo si tenemos en cuenta el éxito de ésta en la generación anterior, y que tanto el BMW Serie 1 como el Mercedes-Benz Clase A solo están disponibles por ahora en esta configuración). Su llegada a los concesionarios se espera para el próximo mes de septiembre.