Bentley EXP 9 F, el lujoso todo-terreno británico ya está aquí

Sin lugar a dudas, una de las presentaciones que más está dando que hablar en la edición de este año del salón de Ginebra es la del esperado todo-terreno de Bentley, al que han bautizado como Bentley EXP 9 F. No obstante, aquí el objeto de debate no es ni el lujo ni los acabados de la nueva propuesta de Crewe. Tampoco lo es la mecánica elegida para mover este colosal SUV, el habitual W12 bi-turbo que equipa el Continental GT. Lo que verdaderamente está dando que hablar es la controvertida estética del nuevo todo-terreno lujoso de Bentley. Y digo controvertida para ser educado. Sinceramente no es que esperase mucho de la nueva propuesta de los británicos, pero he de reconocer que el resultado final de este concept me ha dejado sin palabras. Y no precisamente para bien…

¿Por dónde empezamos? Para diseñar el frontal, Bentley parece haberse inspirado en el del Mulsanne. No obstante, de la misma forma que en esta berlina de representación nunca me he acostumbrado a los grupos ópticos, lo mismo sucede en el EXP 9 F, con el agravante de que aquí la cosa ha empeorado más si cabe con la inclusión de dos toberas debajo de los faros y dos pequeñas entradas de aire al lado de éstos. La zaga cuenta con un pilar C bastante inclinado (lo que recuerda un poco al Range Rover Sport), aunque las salidas de escape ovaladas, las llantas de 23" y una cintura muy marcada, a imagen y semejanda de los del precioso Continental GT, nos devuelven a la realidad, demostrando una vez más que, estéticamente, el Bentley EXP 9 F es un desacierto en toda regla.

Mecánicamente la marca de la B alada ha sido algo más conservadora, optando por el conocido W12 bi-turbo de 6.0 litros, 600 CV y 800 Nm de par máximo, unido a un cambio automático de ocho relaciones. Tal y como sucede en el Continental GT, la tracción se reparte entre ambos ejes, lo que no necesariamente implica que el EXP 9 F sea un buen off-roader. ¿Alguien ve a este mastodonte por caminos de cabras embarrado hasta las cejas? Yo, personalmente, no. En caso de recibir la luz verde (esperemos que no sea así, por el bien de la estética), en Bentley ya barajan la posibilidad de equipar el nuevo motor 4.0 V8 bi-turbo presentado en el Continental GT V8. Cualquier posibilidad de contar con una mecánica diésel, por ahora, ni se plantea, no así una mecánica con tecnología híbrida. El tiempo lo dirá…

Si el exterior es un desacierto de proporciones bíblicas, el interior es todo lo contrario. El lujo, los acabados y el espacio brillan con luz propia en un ambiente que no tiene nada que envidiar al de la berlina Mulsanne. Aluminio pulido, inserciones en maderas nobles, tapicerías con cuero de calidad exquisita -- en Crewe no han escatimado en recursos para ofrecer un habitáculo pensado para los más sibaritas. Por haber, hay incluso un botellero para Moët-Chandon. Aunque la configuración de origen cuenta con cuatro butacones individuales, la plaza central trasera cuenta con espacio para que se pueda sentar un niño. 4+1, lo llaman.

Por su parte, el salpicadero es toda una obra de arte, con maderas nobles y una simplicidad que nada tiene que ver con el exterior del EXP 9 F. Una pantalla táctil domina la consola central, mientras que en la parte trasera también abundan las pantallas TFT y los dispositivos multimedia. Mención aparte merece el maletero, el cual puede ofrecerse con un kit hecho a medida que incorpora todo lo necesario para poder ir de pic-nic a la campiña inglesa. Resulta curiosa la manera que han elegido para la apertura del maletero, la cual se abre en dos fases: la mitad inferior se baja convirtiéndose en algo así como una banqueta, mientras que la mitad superior se abre de forma convencional.

Como he comentado al principio, admito que no tenía muchas esperanzas en este modelo. Después de lo que Aston Martin intentó con el Lagonda hace un par de años la verdad es que tenía curiosidad por ver cómo enfocaba Bentley su propuesta de todo-terreno. El resultado es bastante decepcionante, y es que aunque el interior y la mecánica está a la altura de lo que se espera de un modelo de Crewe, la estética es de muy dudoso gusto. Estará por ver si los británicos se dan por aludidos ante la avalancha de críticas que está recibiendo el EXP 9 F antes de dar luz verde al proyecto tal cual lo hemos visto en Ginebra. Sea lo que sea, de lo que no hay duda es que en mercados como el de Dubai o China se va a vender como churros. Tiempo al tiempo...