Skoda empieza las pruebas dinámicas de su primer vehículo 100% eléctrico

Aunque parezca mentira, un fabricante como Skoda aún no tenía un vehículo impulsado únicamente con electricidad, el "futuro" según todo el mundo aunque yo de momento, lo veo demasiado lejano.

Pero bueno, para andar hay que empezar gateando y es en este momento en el que nos encontramos, todas las marcas están inmersas en desarrollar prototipos revolucionarios que no tengan que usar el oro negro como alimentación, pero aún tienen muchos fallos, que si autonomía, que si prestaciones, que si precio,...

Pero este paso hay que darlo, el de fallar, el de aprender de los errores y sobre todo, el de ir evolucionando, y esta no es más que la idea de Skoda. El otoño pasado ya se aventuró lanzando una flota de 10 Octavia Green Line E y ahora han comenzado con la denominada Fase 2 de su proyecto EV (Electric Vehicle).

En este tramo, el objetivo es adquirir experiencia práctica en las carreteras situadas alrededor de la ciudad checa de Miadá Boleslav, a unos 50 kilómetros de la capital, Praga. Con esta pequeña incursión en la conducción eléctrica, los probadores tendrán la oportunidad de testar el uso y las deficiencias de un vehículo eléctrico en la vida real. Desde inclemencias meteorológicas, atascos imprevistos, averías, etcétera.

La finalidad es la de lanzar un modelo destinado a ayuntamientos y organismos públicos así como a empresas de alquiler de coches. No lo sacarán a la producción masiva, pero sí que será un buen inicio.

La base utilizada en el Octavia Green Line E es la variante Combi donde han sustituido el motor térmico por uno eléctrico que desarrolla una potencia de 114 CV y 270 Nm de par constante. La batería, como en el resto de vehículos eléctricos, es de iones de litio, aunque hay fabricantes que apuestan por otro tipo de baterías.

Las prestaciones son, y sin conocer los datos de la batería, optimistas. Alcanzaría los 100 desde parado en apenas 12 segundos, la velocidad máxima estaría limitada a 130 Km/h para evitar desgastar las baterías en pocos kilómetros, y la autonomía superaría los 150 kilómetros. ¿Por qué digo que las prestaciones son algo optimistas? Bueno, pues porque el Nissan Leaf ofrece unas muy similares pero tenemos que contar que pesará menos casi seguro, es más pequeño y ha sido diseñado desde 0 para ser eléctrico porque la eficiencia está muy por encima de la de un Skoda Combi "tuneado". Todo esto claro, sin saber las características de las baterías, aunque intuyo, que no serán lo más de lo más.

Este es el futuro para Skoda, la electricidad, y esperemos que encuentren su parcela dentro del vasto terreno que tienen por delante.