Sobre Nürburgring y la obsesión de las marcas por conseguir el récord

El Nürburgring es un circuito especial. Sus constantes subidas y bajadas, los cambios de rasante, las largas rectas o sus curvas traicioneras hacen del trazado alemán un escenario ideal para comparar el rendimiento y las prestaciones entre unos y otros. Obviamente, las marcas no son ajenas a ésto, y para algunas de ellas el Nordschleife se ha convertido en su única razón de ser. Ese es el caso, por ejemplo, de marcas como Porsche o Nissan, las cuales no solo han utilizado el circuito alemán para afinar sus productos sino para medir el potencial de éstos respecto a la competencia. El último en llegar al selecto club de marcas obsesionadas con el Infierno Verde ha sido Lexus, los cuales se han hecho con el "récord para vehículos de producción" con el LFA Nürburgring Edition marcando un registro de 7:14.64. Sin duda, se trata de un tiempazo muy a tener en cuenta, y que lo sitúa por delante de auténticos super-deportivos como el Chevrolet Corvette ZR1, el Nissan GT-R o el Porsche 997 GT2 RS.

He decidido escribir lo de "récord para vehículos de producción" en comillas porque tanto lo del "récord" como lo de "vehículo de producción" son dos aspectos que conllevan no poca controversia. Que conste en acta, antes de proseguir con mis elucubraciones, que no tengo nada en contra de Lexus ni del impresionante LFA, ni estoy poniendo en duda el 7:14.64 que marcó hace una semana el biplaza nipón. No obstante, y para empezar, lo del "récord" es una cosa bastante relativa y discutible. Una de las particularidades de todos estos récords es que no hay ningún organismo que se encargue de ellos, ni ninguna entidad que los regule. No hay normas ni estatutos. Cada marca es libre de decidir el cómo y el cuándo, de establecer desde dónde se cronometra y hasta cuando, de especificar con qué neumáticos se puede establecer una marca y cuáles no.

Como veis, en un terreno donde cada marca gestiona sus propios intentos, donde ellos mismos se cronometran y donde no hay nadie que lo controle, la polémica está servida. Cuando el Nissan GT-R pasó la mano por la cara a Porsche, los alemanes no dudaron en acusar a los japoneses de usar neumáticos slicks rayados en lugar de las gomas de serie. Nissan, en su defensa, alegó que usaron unos semi-slicks que, en el caso del GT-R, se ofrecen como opción... lo que en mi modesta opinión tampoco acaba de ser "de serie". Pequeñas trampas a parte, lo que está claro es que sin un organismo como el Libro Guiness de los Récords (o en su caso el ADAC alemán) que lo controle, las marcas seguirán haciendo de las suyas para arañar unas décimas (o directamente unos segundos) de allá donde sea buenamente posible.

El segundo punto en el que quería incidir es en el tema de lo que algunos consideran "coches de producción". En un evento organizado por Michelin en el circuito de Estoril, el representante de Gumpert nos explicó que el Apollo es, a día de hoy, el coche de calle más rápido en el Nürburgring. ¿Sí? ¿Seguro? Yo no lo estaría tanto. El Radical SR8 LM, con su estratosférico 6:48, es el coche "homologado para circular por carretera" más rápido de cuantos lo han intentado en el Nürburgring. ¿Qué diferencia hay, pues, entre "coche de producción" y "coche homologado para circular por la carretera"? Pues en mi opinión, ninguna. Otra cosa es que el coche sea más o menos cómodo o se fabrique en más o menos cifras. Pero ambos son, técnicamente hablando, igual de "legales".

Vale. Cierto. El Radical SR8 LM es un coche de carreras hecho y derecho, con un diseño que recuerda a cualquier prototipo de los que corre en Le Mans y con unas prestaciones en consonancia con su planteamiento. No obstante, el piloto que marcó el récord, para demostrar lo "de calle" que era, no dudó en conducir el SR8 LM desde el Reino Unido, y hacer su vuelta rápida vistiendo vaqueros y mangas de camisa. Porque así es como conducirías un coche de calle, dijo. Y la verdad es que no le falta razón. ¿Acaso es mejor el Gumpert? ¿Más cómodo, quizás? Si habéis visto uno de cerca y en marcha, estareis de acuerdo conmigo en que no mucho.

Volviendo al Lexus LFA Nürburgring Edition, tenemos un coche del cual únicamente se fabricarán 50 unidades (un 10% de las 500 unidades en total que se harán del LFA) y que ha sido desarrollado única y expresamente para marcar ese registro. Dicho así, suena un poco a trampa, ¿no? No digo trampa en el sentido de engañar a la gente, no. No obstante, coger un LFA convencional para pasar a cambiarle las suspensiones, los muelles, los neumáticos, aligerarlo, dotarlo de un paquete aerodinámico específico y darle 11 CV adicionales, todo ello enfocado a sacar el máximo partido del coche en el Nürburgring, me resulta algo inmoral. Todos sabemos lo que es un coche eléctrico (un coche con motor eléctrico, fácil) o un coche con tracción delantera. Son categorías, digamos, auto-definidas. Por contra, la definición de "coche de producción" no está tan clara ni tan acotada: ¿se considera "de producción" a partir de un millar de unidades vendidas? ¿10.000? ¿tan solo un centenar? ¿con asientos de piel y climatizador bi-zona? ¿Cuál sería, pues, un coche "de producción" en el sentido que los fabricantes quieren que creamos? Para mí, un Porsche 997 GT2 RS, por ejemplo. O un Nissan GT-R. O incluso un Lexus LFA de serie.

Lo difícil aquí es dibujar una línea a partir de la cual un coche es de carreras y otro es de calle, partiendo de la premisa de que ambos están homologados para circular por la carretera. El Radical RS8 LM o el Gumpert Apollo, en mi modesta opinión, están más cerca de lo primero que de lo segundo. El GT2 RS o el Chevrolet Corvette ZR1 están más cerca de lo segundo que lo primero. ¿Y qué hay del Lexus LFA Nürburgring Edition? Pues yo creo que ese es uno de esos coches que cae justo sobre esa línea, por lo que dependerá del prisma con el que se mire.

Si se creara un organismo encargado de reglamentar todos los récords, estableciendo unas clases específicas y una normativa más o menos definida, las dudas sobre las diferentes "vueltas de récord" se disiparían de la noche al día. Cada uno sabría en que clase juega y contra qué rivales lo hace. No obstante, mucho me temo que con un organismo así lo único que conseguiríamos sería perder un poco de la magia y la rivalidad que rodea a todos los récords: las trampas, las acusaciones cruzadas, los rumores, etc. Sea lo que sea, lo que es un hecho es que esa batalla por convertirse en el rey del Nordschleife lo único que hace es beneficiarnos a todos, aunque solo sea gracias a los geniales videos que publican con cada nuevo intento. ¿Y vosotros que opinais?