Subaru establece un nuevo récord en la Isla de Man a una media de 181 km/h

Hablar de la Isla de Man es hablar del Tourist Trophy, una prueba motociclista en la que los pilotos han de dar vueltas a la isla a velocidades de auténtico vértigo, sorteando pueblos y cambios de rasante a más de 200 km/h, y todo ello con unas medidas de seguridad que brillan por su ausencia. Sin duda, se trata de una especie de templo de la velocidad para los moteros (donde no hay límite, por cierto), una Meca a la que peregrinar cada verano para ver como Guy Martin, John McGuinness y compañía se juegan la vida con tal de hacerse con la victoria. Los coches, obviamente, no son muy bien vistos durante el fin de semana que se celebra el Tourist Trophy, aunque este año los organizadores han decidido hacer una excepción: han ofrecido a Subaru la posibilidad de rodar por el circuito, en un único intento, con el objetivo de hacerse con el récord de la prueba, vigente desde hace ni más ni menos que 21 años. Y la verdad es que el fabricante japonés no ha decepcionado.

A los mandos de un Subaru WRX STi berlina, el piloto británico Mark Higgins (campeón nacional en varias ocasiones) ha logrado dar una vuelta a la isla a una velocidad media de 181 km/h. ¡De media! La tarea no era nada fácil: para empezar, los organizadores de la prueba sólo le permitieron hacer una vuelta. Eso significaba que el piloto no tuvo la posibilidad de entrenar, un detalle crucial cuando hablamos de un trazado que mide 60,8 kilómetros, en el que se rueda casi todo el tiempo a más de 200 km/h y en el que se han de sortear rasantes y curvas ciegas a velocidades absolutamente obscenas. El resultado, no obstante, no podía haber sido satisfactorio: con un tiempo de 19 minutos y 56,7 segundos, Higgins logró recortar nada más y nada menos que dos minutos al récord anterior, establecido hace 21 años por Tony Pond a los mandos de un Rover 827 Vitesse.

El coche utilizado fue un Subaru WRX STi berlina de calle, configurado tal cual salió de fábrica. Eso incluía pinzas y discos de freno de serie, neumáticos Pirelli P Zero Trophy de calle y el motor bóxer turbo-alimentado de 300 CV. Las únicas modificaciones que se realizaron fue la instalación de los elementos de seguridad necesarios para preservar la seguridad del piloto en caso de accidente (lo que incluye barras anti-vuelco, extintor y arneses de seguridad), y el ajuste de las suspensiones para que pudieran soportar los constantes cambios de rasante que inundan el trazado. Sorprende, en este sentido, que la velocidad máxima obtenida durante la vuelta fuese de 260 km/h. Sin duda, ¡se trata de un cochazo!

En palabras del propio Mark Higgins:

Establecer el récord ha sido lo más excitante y los más terrorífico que he hecho en mi vida. Las normas nos permitían hacer la salida lanzada, con lo que cruzamos la línea a 200 km/h. Después llegué al cruce de Bray Hill, que normalmente se tomaría a 35 km/h, a más de 245 km/h. Una vez la parte más complicada fue superada, pude concentrarme en la vuelta y acostumbrarme al equilibiro y a la pura velocidad del coche. Al final, la vuelta fue sencillamente fantástica, y el WRX STi se comportó de manera impecable. Que consiguiésemos hacernos con un tiempo tan impresionante en nuestra primera vuelta es un muy buen tributo a Subaru, especialmente si tenemos en cuenta las pocas modificaciones que se ha hecho. El motor empujó siempre con mucha fuerza, y el paso por curva demostró ser crucial en un circuito tan revirado y que perdona tan poco los errores.

La pregunta que me hago ahora es si alguna otra marca recogerá el testigo dejado por Subaru e intentará hacerse con una nueva marca. Después de todo, los "récords" oficiosos del Nürburgring empezaron prácticamente de la misma forma. La verdad es que no estaría nada mal. Si por curiosidad os preguntáis cuál es el récord de vuelta absoluto a la Isla de Man, éste lo estableció John McGuinness en 2009 con una Honda CBR1000RR Fireblade, parando el crono en 17:12.3... lo que equivale a una velocidad media de 210,8 km/h. En la eterna guerra de las motos contra los coches, la fortín de la Isla de Man sigue en manos de los motociclistas...

Vía: Autoblog