Porsche participará en la Pikes Peak con un GT2 RS de calle

El año pasado, Porsche participó en las 24 horas del Nürburgring con un Porsche 997 GT3 RS de calle. La idea era demostrar a todo el mundo que el GT3 RS no sólo era un deportivo rapidísimo, sino que además de ser competitivo también era fiable. La jugada, a tenor de lo que se pudo ver en el mítico circuito alemán, les salió de maravilla: con un coche inferior sobre el papel, Chris Harris y los otros dos pilotos que le acompañaban lograron finalizar en una más que meritoria 13ª posición, por delante de coches mucho más competitivos y diseñados específicamente para rodar en circuito. Lo mejor de todo, no obstante, es que el coche no sólo se limitó a correr en la prueba, sino que tanto para ir como para volver a las instalaciones de Porsche Motorsport en Leipzig, lo hizo por carretera. Mejor imposible.

Este fin de semana, con motivo de la 89ª edición de la Pikes Peak International Hill Climb, la historia podría repetirse de nuevo. Esta vez, quien estará detrás del volante será el norteamericano Jeff Zwart, a quien posiblemente recordareis por uno de los videos más memorables de la edición del año pasado. Zwart participó en la mítica subida a los mandos de un Porsche 997 GT3 Cup modificado convenientemente para la ocasión, consiguiendo una merecida victoria en la categoría de dos ruedas motrices, y haciéndose de pasada con el récord de la prueba. Este año, no obstante, la montura elegida será diferente, aunque no por ello menos espectacular: un Porsche 997 GT2 RS.

Al igual que pasó el año pasado con la participación de la marca alemana en las 24 horas del Nürburgring, lo que Jeff Zwart y su equipo pretenden hacer este año no se limita a la subida en sí, sino que va un poco más allá. En un afán por demostrar que el GT2 RS, con una potencia nada desdeñable de 620 CV, es tan rápido como fiable, el piloto norteamericano conducirá el biplaza alemán desde las oficinas centrales de Porsche Motorsport en Norteamérica hasta la Pikes Peak, una distancia equivalente a unos 1.770 kilómetros. Con ese objetivo, el GT2 RS con el que Jeff Zwart tomará la salida en la famosa prueba estadounidense ha de estar totalmente homologado para su uso en carretera, lo que a su vez implica una serie de inconvenientes y limitaciones, especialmente significativas cuando hablamos de una prueba tan exigente como la Pikes Peak.

El año pasado, el Porsche 997 GT3 Cup con el que participó en la prueba era una versión que databa de 2007, a la que se hicieron pequeñas modificaciones para ser competitivo en las pistas de la Pikes Peak. Un ejemplo son los neumáticos, unos Pirelli Cup de lluvia que se adaptaron a las mil maravillas al polvo que cubría la mayor parte de los tramos de la prueba. En esta ocasión, y con el el apoyo total de Porsche North America, el 997 GT2 RS contará con las necesarias y obligadas medidas de seguridad (arco de seguridad, extintor, etc.) pero poco más: tanto el motor 3.6 boxer bi-turbo como el cambio manual de seis relaciones son de estricta serie. Después de todo, una vez Zwart complete la prueba, al coche todavía le quedarán unos 1.700 kilómetros de carretera hasta llegar de nuevo a casa.

Vía: Jalopnik