Caterham Supersport, prestaciones de infarto a un precio asequible

Hace ya algunos años, un tal Colin Chapman, que por aquel entonces era el fundador y máximo responsable de Lotus, puso patas arriba el automovilismo con una filosofía tan simple como efectiva, y que se podía resumir en una frase: less is more, el "simplifica y después añade ligereza". Por desgracia, las grandes marcas no han seguido las pautas marcadas por el británico, añadiendo potencia y peso en cada nueva generación y en cada nuevo modelo, hasta el punto de que hoy es normal hablar de coches de 700 caballos y tonelada y media de peso. Sin embargo, aparte de la propia Lotus con el sempiterno Elise, si una marca se caracteriza por haber seguido a rajatabla la forma de ver el automóvil que tuvo Chapman, esa es Caterham.

El pequeño constructor británico acaba de presentar la enésima versión de su roadster biplaza, una recreación del Lotus Seven original que no ha hecho más que mejorar con el tiempo. Su nombre es Caterham Supersport, y probablemente se trate del mejor ejemplo del concepto less is more del que hablaba antes: con un peso de tan sólo 520 kilos y un motor que únicamente ofrece 140 caballos, es capaz de catapultar al que lo conduzca de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos. No es una mala carta de presentación, ¿no?

Como es de esperar, las sensaciones al volante están garantizadas. Para empezar, el nuevo Caterham Supersport está basado directamente en un coche de carreras, el mismo que participa en la copa monomarca organizada por el propio fabricante. Evidentemente, los reglajes de suspensión y algún que otro elemento han sido adaptados para que el roadster británico no se vuelva inconducible cuando lo sacamos del circuito. Es de esperar que el genuino carácter de un coche de competición no se haya perdido en el proceso...

El motor es un modesto 1.6 de origen Ford, convenientemente modificado por Caterham Motorsport, que ofrece tan sólo 140 caballos de potencia. Se trata de una cifra que se queda bastante corta, especialmente si tenemos en cuenta el marcado carácter deportivo del modelo. Sin embargo, en el fondo la potencia es lo de menos en un coche como éste: gracias a un peso que se queda en unos sorprendentes 520 kilos, el Supersport es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cinco segundos, alcanzando una velocidad máxima de 200 km/h. Sinceramente, no creo que haga falta mucho más para pasar un buen rato al volante.

Sin embargo, no todo es aceleración y velocidad punta en este coche, más bien al contrario. Para garantizar unas sensaciones dignas de un coche de carreras, los técnicos de la casa han instalado un volante de inercia aligerado, una caja de cambios con un grupo corto, neumáticos Avon semi-slicks en llanta de 13", un diferencial autoblocante, estabilizadoras y muelles directamente heredados de la versión de carreras, etc. Con todos estos elementos, queda claro que conducir uno de éstos debe ser de lo más divertido...

Lo mejor de todo, no obstante, no son las prestaciones y las sensaciones al volante, que no están nada mal para empezar. Lo que más me ha sorprendido es el precio, y es que el Caterham Supersport puede ser tuyo por tan sólo 26.020€, una cifra que baja hasta los 22.600€ si decidimos montarlo nosotros mismos en la intimidad de nuestro garage. Decidme dónde se puede encontrar un coche capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cinco segundos por este precio...

He de reconocer que tengo cierta debilidad por este tipo de coches, un claro ejemplo del minimalismo importado directamente del mundo de la competición, donde sólo encontramos lo que es estrictamente necesario para gozar al máximo de las sensaciones al volante, sin nada que nos distraiga. En este sentido, el Caterham Supersport brilla especialmente por ofrecer sensaciones de auténtico coche de carreras, en un paquete en absoluto prohibitivo y que está al alcance de todos.

Vía: Autoblog