[Salón Ginebra] Gumpert Tornante, diseñado por Touring Superleggera

Cuando uno se encuentra delante del nuevo Gumpert Tornante, es imposible no acordarse del Apollo, el modelo que dio a conocer la marca alemana. Como si del cuento de la Bella y la Bestia se tratara, los dos modelos poco tienen que ver entre el uno y el otro: mientras que el Apollo era prácticamente un coche de carreras adaptado para poder circular por la calle, sin apenas concesiones al confort o a la estética, y donde la idea del forms follow function brillaba por encima de todo, el Gumpert Tornante by Touring Superleggera es, para así decirlo, una obra de arte. Con un diseño que podríamos calificar como la antítesis de todo lo que ha sido el Apollo, el Tornante es un ejercicio de estilo y buen gusto, con una línea sencilla y elegante donde queda patente el buen hacer del carrocero italiano.

Estéticamente hablando, el Gumpert Tornante sigue los pasos del Apollo, con la clásica estampa de un deportivo de motor central, y puertas de estilo "alas de gaviota". Sin embargo, las diferencias van mucho más allá. En general, se podría decir que el Tornante es una versión pulida de su antecesor, donde los aditamentos aerodinámicos han dejado paso a una silueta mucho más limpia de todo lo que no sea estrictamente imprescindible. Una se sus rasgos más característicos es, sin duda, la ventana trasera partida, que recuerda (y mucho) a los Corvette de los años 60. Esta se divide en dos para dar acceso al compartimento motor, con un sistema de apertura doble muy similar al del De Tomaso Mangusta.

Sin embargo, y a pesar de que, estéticamente hablando, el Gumpert Tornante se ha "civilizado" considerablemente respecto del Apollo, a nivel mecánico las diferencias entre ambos modelos son prácticamente inexistentes. En este caso, y siguiendo con las analogías literarias, más bien tendríamos que hablar del Doctor Jekyll y Mister Hyde; y es que el nuevo modelo del fabricante alemán equipa el mismo propulsor que ya conocíamos: un 4.2 V8 bi-turbo de origen Audi, capaz de rendir 700 caballos de potencia. Lo dicho, un lobo con piel de cordero.

El cambio es otro de los elementos que ha recibido mejoras significativas. A pesar de que la caja de cambios secuencial TT40e es la misma que ya vimos en el Apollo, en el Tornante se ha optado por utilizar levas en el volante en lugar de la habitual palanca de cambios - que tenía un accionamiento bastante similar al de coches de competición como puedan ser el Porsche 911 GT3 RSR o el Mercedes-Benz SLS GT3. Esto seguramente mejorará la experiencia al volante, convirtiéndose en un coche mucho más adaptado a una utilización diaria de lo que lo estaba el Apollo.

En este sentido, Gumpert no ha dudado en definir su nueva propuesta como un fast tourer, un concepto que se han sacado de la manga, y que, en resumidas cuentas, viene a definir un deportivo de altos vuelos, pero al que se le han hecho algunas concesiones al confort, especialmente cuando lo comparamos con el brutal y extremo Apollo.

Los detalles técnicos todavía no se han hecho públicos porque el modelo presentado todavía se encuentra en las fases preliminares de desarrollo. De hecho, lo que pudimos ver en el Salón de Ginebra es, más que nada, un concept car sin mecánica ni interiores, pero que da una idea bastante cercana a lo que nos podremos encontrar una vez se ponga a la venta a lo largo de 2012.