Un vídeo de comparación muy cool

La tecnología evoluciona a un ritmo constante, por mucho que nos empeñemos en que avanza más que antes. Y como muchas cosas en esta vida, llegan a un punto en el que tienes que plantear o enfocar de distinta manera el camino que llevas. En la historia deportiva del automovil, existió el nacimiento despues de 1900, hubo una evolución durante la primera mitad de siglo, donde hoy en día quedan marcadas algunas de la referencias en velocidad punta en las nomenclaturas de los modelos actuales. Hasta llegar a los años 80 donde esta el punto de inflexión. En los años 80 existió una categoria de la FIA de la que se ha hablado mucho y es la que mejor de todas representa ese punto de inflexión, punto en el que la ingenieria de la industria automotriz decidió ponerle freno al desarrollo mecánico.

Hoy en dia la evolución en el ambito deportivo se centra sobre la aerodinámica y como y de que manera sacar el máximo rendimiento. Lo cual no quiere decir que la evolución mecánica no ha seguido su curso, lo que no ha grandes rasgos. Si tenemos en cuenta que un motor 1.5 litros de 350 cv lo montaban en un vehículo de 905 Kg en la década de los 80, ahora dicha evolución paralela serían auténticas máquinas que no las podría conducir cualquiera y sus daños "colaterales" serían abrumadores.

El grupo B es el gran momento en que los motores no tenian limitaciones y la aerodinámica tenia que "ensancharse" a la fuerza. En este punto y tras haberse matado más de un piloto por una salida a gran velocidad y con poca seguridad a proporción, se decidió limitar la evolución mecánica y centrarse un poco más en la aerodinámica y seguridad. Así pues, se limito incluso disminuyó la cilindrada y se limitó a la vez la aerodinámica para trabajarla más y poder ofrecer las mismas prestaciones que antes, lo mismo que pasó con la mecánica.

En el siguiente vídeo podemos observar la diferencia entre los GT de la FIA y los bólidos de la Fórmula 1, mejor dicho las enormes diferencias. Y si, estamos hablando de los DBR9, los GTR de Porsche o los LMS de Audi, nada de ir con bromas. Pero la diferencia entre unos y otros es impresionante, desde la velocidad hasta el paso por curva, los GT parecen tortugas al lado de los monoplaza. Esto designa una gran evolución habiendose quedado congelados en la época de los 80 a grosso modo.

Vía: GTSpirit