Aston Martin, no hay tanta diferencia

En la simágenes podemos ver dos Aston Martin con alguna diferencia estética que distingue a la versión de calle de la de competición. Sí, lleva antinieblas en la parrilla central, algunas pegatinass de ZF entre otras y los espejos cambiados según mejoras. Claro que las modificaciones mecánicas también varían según la normativa de la FIA y en busca del máximo rendimiento, pero las prestaciones finales del de competición es, en sí, la base del próximo Aston Martin.

El último modelo de la casa es el DBS el máximo acercamiento en el mundo de la competición de David Richards traducido para la calle. De dimensiones aparentemente más grandes de lo que es en realidad, biplaza y con motor central de hasta 520 cv, todo un juguete caro de los que gustan al conducir. Pero la belleza que desprende a su paso, junto a la elegancia que presenta en su interior hacen de este coche un supercar deseado por una inmensa mayoría de los fanaticos del mundo del motor.

Al modelo que se puede ver en el vídeo, el Rapide le han destripado hasta 500 Kg de peso y mantiene el mismo motor de serie. Barras antivuelco y un V12 con caja de cambio automática es la previsión de la casa inglesa en la FIA GT. Aunque en autoblog afirman que al montar unas llantas 18" respecto a las 20" de casa significa que alguno de los dos modelos no esta bien diseñado. Nosotros personalmente no opinamos así y creemos que los dos modelos cumplen y llegan a las espectativas ideadas en su día.

Un modelo tiene que cumplir con la normativa y afianzarse de ella hasta conseguir llegar a su logro deportivo. Si las llantas 18" cumplen el grip y la velocidad o conducción necesarios para tener un reglaje óptimo y alcanzar la victoria, será lo más lógico a montar. En cambio el modelo de calle, aunque este diseñado para correr, no deja de ser un modelo de calle. El SV se presenta con dos alerones el grande y el pequeño, muchos saben que el pequeño permite esos Km/h demás que lo hacen más rapido sobre los 300 Km/h, pero al verlo en la calle, ¿Cual luce más? No deja de estar en la calle, en cambio un Aston Martin DBR tiene que estar totalmente involucrado en la pista.

Vía: Autoblog