Nuevos detalles sobre el próximo Mazda MX-5

El Mazda MX-5 es uno de los deportivos más populares no ya en nuestro mercado, sino en el mundo entero. Presentado en 1989, el pequeño biplaza nipón ha ido ganando peso y tamaño con los años, y hoy en día, a pesar de seguir siendo toda una referencia en cuando a conducción se refiere, ya no es capaz de ofrecer las mismas sensaciones al volante que la primera generación. Los ingenieros de Mazda, conscientes de ello, se han marcado el objetivo de dejar el peso por debajo de la tonelada, como el MX-5 del '89.

Esperado para el Salón de Tokyo que se celebrará el año próximo, hoy hemos podido saber nuevas informaciones sobre el roadster japonés. Para empezar, el nuevo MX-5 tomará como referencia la configuración de su hermano mayor, el RX-8. En otras palabras, el nuevo deportivo de Mazda montará el motor por detrás del eje delantero, y el depósito de gasolina y el escape por delante del eje trasero. De este modo, lo que se intenta es que la mayor parte del peso del conjunto se sitúe entre los dos ejes, con las ventajas que esto conlleva a nivel de conducción y sensaciones al volante.

En este sentido, al usar el chasis de doble columna (o twin-backbone frame en inglés), los ingenieros están convencidos de poder ofrecer un descapotable con los mismos niveles de rigidez que un coupe convencional, lo que es toda una hazaña. Este método de construcción ya apareció en el Mazda Ibuki, un concept car presentado en 2003 y del que el nuevo MX-5 tomará muchas de las soluciones; unas soluciones que, de hecho, ya están siendo patentadas en Europa y los Estados Unidos de cara a la próxima generación del roadster de Mazda.

No obstante, tengo curiosidad por ver como lograrán mantener el peso por debajo de los 1.000 kilos si además quieren ofrecer el mismo nivel de rigidez que ofrece un coche con techo duro. Precisamente, este es uno de los elementos que hacen que los descapotables siempre pesen sensiblemente más que sus correspondientes versiones con techo cerrado, debido a los refuerzos que la carrocería necesita para mantener la rigidez estructural del conjunto. En el caso del Lotus Elise, los británicos recurrieron a un monocasco realizado en aluminio. Si los nipones creen que pueden lograrlo inspirándose en el RX-8, de alguna u otra manera han de reducir el peso de la carrocería y el resto de componentes del deportivo japonés.

Estéticamente, el nuevo Mazda MX-5 ya se verá influenciado por la nueva línea de diseño presentada con el Shinari Concept, y conocida como Kodo. Esto significa un diseño más agresivo y con unas líneas más marcadas, dejando atrás la "sonrisa" presente en los diseños Nagare.

En lo que refiere a la mecánica, el nuevo MX-5 ya contará con la nueva gama de motores Sky-G, que poco a poco se irán incorporando al resto de la gama del fabricante japonés. Para el pequeño roadster, probablemente se acabe optando por un pequeño 1.5 de cuatro cilindros, un propulsor más que suficiente si los ingenieros logran mantener el peso por debajo de la tonelada, como así se han propuesto.

Personalmente, ver que un gran fabricante como Mazda se preocupa por mantener el peso bajo mínimos lo encuentro sumamente positivo, especialmente cuando todas las marcas miran precisamente hacia al lado contrario. Y es que teniendo en cuenta que cada generación suele ser sensiblemente más pesada que la anterior, lo que pretende hacer Mazda con el biplaza MX-5 tiene mérito, ofreciendo un deportivo puro y simple donde la conducción prime por encima de cualquier otra cosa. Algo así como un Lotus Elise a la japonesa...

Vía: Autocar