Vuelve el preparador alemán Gemballa

Hace unos meses, el preparador alemán Gemballa protagonizó uno de los espectáculos más esperpénticos que recordamos en el mundo de la automoción. Su fundador y propietario, Uwe Gemballa, desapareció misteriosamente en Sudáfrica el pasado mes de febrero. Días después, tras numerosos rumores y especulaciones, las autoridades alemanas decidían cerrar las puertas del preparador, tras anunciar que la empresa se encontraba en bancarrota.

Ahora, casi medio año después, la marca está preparada para volver a renacer, aunque la actual Gemballa poco tenga que ver con la empresa que desapareció el pasado mes de mayo. En una rueda de prensa que tuvo lugar hace unos días, Andreas Schwarz, el nuevo propietario de la casa, anunció que se había hecho con los derechos de explotación de la marca comercial, así como otros activos de la compañía, tras hacer una "inversión de millones". La colaboración del inversor Steffen Korbach ha sido crucial en este sentido. La sede del preparador seguirá estando en Leonberg, Alemania.

Según Schwarz:

Con una compañía totalmente nueva, y una invrsión de millones, ahora estamos delante de un futuro seguro. Tenemos un enorme potencial en el área del tunning de la que podemos sacar ventaja: el reconocimiento del nombre Gemballa, así como los 30 años de tradición que tiene, realmente ayudan.

Con una plantilla de 22 trabajadores, la nueva Gemballa ya está trabajando en nuevos kits para el Porsche Panamera y la nueva generación del Porsche Cayenne. Asimismo, la intención de los nuevos propietarios de la empresa es la de diseñar, desarrollar y fabricar productos propios, no limitándose a kits para otros fabricantes - especialmente de Porsche, de los que Gemballa es especialista. La última creación del preparador, no obstante, tenía como base el Ferrari Enzo, y llevaba el nombre de Gemballa MIG-U1: un superdeportivo que se presentó tan sólo unas semanas antes de que se desatase el escándalo, y que venía a ser un cruce entre el Enzo y un Storm Tropper de La Guerra de las Galaxias.

Aunque nunca me he considerado un admirador de las preparaciones de Gemballa, creo que es bueno que no se deje perder una marca con más de 30 años de experiencia en la preparación de Porsches. Después de todo, el Gemballa Mirage GT, basado en el Carrera GT, o los 911 Avalanche, eran creaciones de lo más espectaculares. Solo espero que las nuevas creaciones estén más cerca de la sobriedad de RUF que de la extravagancia de Mansory.

Vía: World Car Fans