Opel GTC Paris: el anticipo del Astra GTC

El salón del automóvil de París se acerca, y con él, las presentaciones de nuevos modelos y versiones se multiplican. Hoy le toca el turno a Opel, que ha presentado el Opel GTC Paris, o en otras palabras, la versión de pre-producción del Opel Astra GTC, disfrazada de concept car. Con un diseño realmente espectacular, creo que podríamos dar por hecho que la versión definitiva del Astra en su versión tres puertas no diferirá mucho de lo que hoy tenemos entre manos. A excepción, eso si, de las enormes llantas de 21 pulgadas que equipa el GTC Paris. Dudo mucho que éstas lleguen a la producción en serie, ni tan si quiera en la versión deportiva OPC.

Opel le ha dado mucha importancia al apartado estético en este nuevo compacto. Solo hace falta leer el comunicado de prensa para ver como, si eliminamos toda referencia al diseño y a la estética, nos quedamos con un listado muy corto de datos técnicos. El GTC irá equipado con un motor 2.0 Turbo que ofrecerá "muchos caballos y par", según la propia Opel, y que contará con tecnología start/stop para lograr la máxima deportividad, sin renunciar a la máxima eficiencia. La tracción irá a las ruedas delanteras a través de un cambio manual de seis relaciones, y un diferencial autoblocante electrónico, que, en combinación con la suspensión adaptativa FlexRide, dotará al GTC Paris de un rendimiento excelente. Es de esperar que cuando el coche sea presentado de forma oficial en la cita parisina, Opel nos de algún detalle más acerca del nuevo GTC.

Con el Volkswagen Scirocco y el Hyundai Veloster en el punto de mira, Opel no ha descuidado ningún detalle en cuánto a la estética y el diseño. "Artesanía escultural, y precisión alemana" es lo que pedía Mark Adams, vice-presidente de diseño de Opel, a su equipo de diseñadores, y creo que es justo reconocer que lo han conseguido. Con muy pocos trazos, Opel ha logrado dotar al nuevo GTC de mucha fuerza y tensión, "como los músculos de un atleta", en palabras del propio Adams.

El GTC Paris cuenta con la misma curvatura en las puertas "marca de la casa" que podemos encontrar en el Opel Insignia, que unido a una cintura alta, y una línea del techo en caída que culmina con un alerón trasero integrado, dotan al GTC de mucha fuerza visual. Una trasera, que dicho sea de paso, recuerda ligeramente a la del nuevo Renault Megane. En la parte frontal, unos faros más afilados que en el Astra de cinco puertas recuerdan la mirada de un águila. Éstos, junto con una pequeña línia de luces LED diurnas, ayudan a resaltar un frontal acabado en aluminio, de líneas simples y rectas.

Como he comentado antes, el GTC Paris se moverá gracias a un motor 2.0 Turbo que, si bien aún no tenemos detalles concretos sobre el mismo, no sería descabellado pensar que será el mismo que equipa el Insignia, con 220 caballos y 350 Nm de par. En un futuro no muy lejano, a esta mecánica se le deberá añadir una aún más potente para la versión OPC, que bien deberá tener en torno a los 300 caballos si realmente quiere plantarle cara al Scirocco R o al Ford Focus RS.

Como veis, mucha poesía y pocos datos reales para un coche que, si no lo modifican demasiado cuando de el salto a la producción en serie, podría convertirse fácilmente en uno de los compactos más bonitos del mercado. En mi opinión, no obstante, al GTC le falta un poco de la originalidad que si tiene el Volkswagen Scirocco, con unas líneas mucho más personales y arriesgadas. No quiero decir con ésto que hayan pecado de conservadores, más bien al contrario: el diseño del GTC Paris, a pesar de ser precioso casi desde cualquier ángulo, quizás recuerda demasiado al de otros compactos ya en el mercado, como pueda ser el propio Renault Megane. Habrá que ver, pues, si Opel logra dotar a la versión final de producción de ese plus que realmente lo diferencie de la competencia. De momento, la cosa promete...

Vía: Carscoop