Land Rover no se decide sobre el futuro Defender

En 2014 tendremos un nuevo Land Rover Defender. El Project Icon, nombre con el que se conoce internamente el proyecto, empezó el pasado més de marzo, pero a día de hoy, aunque ya han una fecha para la presentación, Land Rover todavía no tiene claro como lo va a hacer: saben que es lo que quieren, pero no como conseguirlo. De momento, Tata ya les ha asegurado los fondos necesarios para garantizar el proyecto, que con casi total seguridad seguirá llevando el nombre de Defender.

Los ingenieros estarían trabajando sobre la plataforma de acero T5, un chasis demasiado pesado para un futuro modelo, más si tenemos en cuenta lo duras que serán las normativas anti-contaminación en los próximos años. En este sentido, la introducción del Electric Rear Axle Drive (ERAD), ya usado en el Freelander desde 2008, podría ayudar a reducir consumos de forma significativa, así como bajar el nivel de emisiones a unas cifras más razonables. Asimismo, Land Rover también quiere reducir el número de variantes del actual Defender, así como limitar el departamento encargado de las versiones militares destinadas al ejército.

Lo realmente importante es, en mi opinión, si se ha de renovar el Land Rover Defender. El coche ha permanecido casi inalterado desde su introducción en el mercado en 1948: a pesar de que los diferentes componentes se han ido adaptando a los tiempos modernos, la filosofía original sigue prácticamente intacta: robustez, simpleza y fiabilidad. Evidentemente nunca contará con el nivel de ventas del que disfruta el Discovery, pero también es cierto que el cliente del Defender es muy fiel y a buen seguro no aceptará un cambio a menos que éste respete lo que hizo tan popular el original Land Rover.

En el fondo, es el mismo problema que se ha encontrado Mercedes-Benz con el G-Wagon: después de presentar el GL y de anunciar el cese de la producción de la Clase G, la demanda forzó a los alemanes a continuar la producción en la factoría que Magna Steyr tiene en Graz, Austria, una producción que de momento está asegurada hasta 2015. El tiempo nos dirá si lo mismo le sucede al Defender. Tras 62 años en el mercado tan sólo con ligeras modificaciones para adaptarlo a las necesidades de cada momento, quizás no sea necesario buscarle un sustituto. Después de todo, en 2007 fue nombrado mejor todo-terreno del mercado, que no es poco.

Vía: Autocar