El Alpine podría volver antes de 2013

Hace escasamente una semana os preguntaba que marcas os gustaría ver de nuevo circulando por la carretera. La respuesta fue muy buena y recibimos un buen número de sugerencias: Delorean, Hispano-Suiza o Pegaso fueron algunas de las propuestas. Una de mis favoritas, como ya comenté en la entrada, era el Alpine A110, así que os podéis imaginar la alegría que me ha dado leer en Autocar que Renault podría tener listo un pequeño deportivo biplaza en menos de tres años.

Según la fuente, se trataría de un coupe de reducidas dimensiones, probablemente basado en el Renault Clio, con unas proporciones más cercanas al Alpine A110 Berlinette que a cualquier otro coche. Renault también podría hacer uso de la recién estrenada alianza con Daimler, que le daría acceso a usar la plataforma del Smart ForTwo con motor trasero, una configuración mucho más cercana a la del A110. Sería algo así como el Smart Coupe/Roadster: ligero, deportivo, y ciertamente asequible. En los últimos años, no obstante, se han cancelado numerosos proyectos que tenían como objetivo revivir la marca francesa, siendo el último de ellos uno basado en el concept Nepta presentado en 2006.

En palabras del nuevo jefe de diseño de Renault, Laurens van den Acker, una marca como Renault debería contar con un deportivo compacto y ligero entre su gama. Todo dependerá de las alianzas que Renault pueda establecer con otros fabricantes:

Cualquier fabricante con una gama de coches tan amplia como la nuestra debería tener sitio para un deportivo accesible. El reto de diseñar un gran coche prestacional es muy excitante, y aunque no será fácil rentabilizar un modelo así, a través de las alianzas que pueda tener Renault, creo que sería posible.

Si que es verdad que un fabricante como Renault no puede olvidar un deportivo de estas características. Actualmente sólo cuenta con el Twingo Wind, una propuesta totalmente insuficiente para una marca con coches de carácter tan deportivo como el Clio Sport o el Megane RS. El último deportivo fabricado por los franceses fue el Renault Spider, un biplaza con motor trasero que, de tan minimalista que era, no contaba ni con parabrisas. Esperemos que Renault no defraude y ésta sea la buena. Yo de momento, cruzo los dedos...

Vía: Autocar