Historia de la Fórmula 1 (I)

Muchos de los que nos leéis sabéis de sobra la historia de la Fórmula 1, pero también hay gente que está descubriendo este mundillo ahora, por desgracia la competición no pasa por sus mejores momentos debido a los cambio de humor de Berni Ecclestone, las rabietas de los equipos y porqué manda más el dinero que el espectáculo.

Por eso mismo me gustaría explicarles a los nuevos un poco de historia de la Fórmula 1, donde es su día era una competición de caballeros y aunque había rivalidades también hubo honor.

Nos remontaremos a los inicios de lo que actualmente conocemos como Fórmula 1, y para eso debemos viajar hasta 1950, donde las escuderías o garajistas eran marcas legendarias, y todavía algunas compiten a día de hoy.

Por aquellos entonces competían marcas como Ferrari, Alfa Romeo, Maserati o Mercedes y más tarde se unieron a ellos otro constructores que también cosecharon grandes éxitos y se convirtieron en leyenda, como son McLaren, Williams, Lotus o Renault.

La Fórmula 1 tiene sus antecedentes en carreras automovilísticas que se celebraban por Europa entre los años 1927 y 1934, llegando a celebrarse hasta 18 granes premios antes de la Segunda Guerra mundial.

Cuando finalizó la guerra, se realizaron 4 carreras catalogadas como grandes premios y con las normas establecidas antes de la guerras, 1947 las AIACR cambió su nombre y pasó a denominarse FIA, estableciendo su sede en Paris y anunciando en 1949 la creación de las Fórmula 1, gracias a la unión de varios grandes premios, todo ello de cara a 1950.

La primera carrera del campeonato mundial se celebró el 13 de Mayo en el circuito de Silverstone, en el Reino Unido, pero debido a problemas económicos, los coches con los que se competía eran conocidos como Fórmula 2, pero desde entonces se creó el mundial de pilotos y se estableció el primer sistema de puntuación.

Giuseppe Farina, al volante de una Alfa Romeo 158, fue quien se hizo con la primera victoria en el campeonato, ganando la carrera que se disputo en Silverstone, y además se hizo con el primer campeonato de 1950 tras vencer a su compañero de equipo, el argentino Juan Manuel Fangio.

Al año siguiente, Fangio, al volante de un Alfetta 159, se hizo con el campeonato, pero no con la misma facilidad con la que su compañero de equipo, Farina, ganó la edición anterior, todo esto fue debido a la aparición de un rapidísimo Ferrari 375 de 12 cilindros y 4500cc.

Después de hacerse con el campeonato de 1951, el equipo Alfa Romeo se ve obligado a retirarse a causa de problemas económicos y la amenaza de los Ferrari sobre las pista.

La retirada de los Alfetta no significó el abandono de Fangio, el cual consiguió hacerse con los mundiales de 1954 hasta 1957, corriendo para Maserati, Mercedes y Ferrari, su racha se vio interrumpida por una lesión que aprovecho Alberto Ascari, que con su Ferrari se hizo con dos de los campeonatos.

Por aquellos años, el mundial estaba dominado por los fabricantes de automóviles, y los cuales habían estado corriendo años antes de la segunda Guerra Mundial, los motores iban desde los 1.5 sobrealimentados del Alfa 159 a los 4.5 de aspiración natural del Ferrari 375.

Cuando por fin se establecieron unas normas en la competición, los motores se limitaron a 2.5 ligeros, y en 1954 Mercedes presentaba un modelo adelantado a su tiempo, el W196 que incluía distribución desmodrómica e inyección de combustible, pero después del desastre de Le Mans en 1955 donde falleció el piloto Pierre Levegh y 82 espectadores, Mercedes decidía retirarse de la competición.