Renault tiene al Focus RS en el punto de mira

Es curiosa la facilidad con la que hoy en día hablamos de modelos compactos como el Ford Focus o el Volkswagen Golf, con potencias que rondan los 300 caballos. No hace muchos años, estas cifras de potencia estaban reservadas a vehículos de alta gama, como el Porsche 911 o el BMW E36 M3. Hoy, en cambio, la "guerra de potencia" que mantienen las marcas entre si, ha llevado a los diferentes constructores a ofrecer compactos con prestaciones de autentico deportivo.

Si el Ford Focus RS asusta con sus 300 caballos y una estética idéntica a la del WRC, el Golf R no se le queda atrás con sus 265. Eso por no hablar del Subaru Impreza STi o del próximo Opel Astra OPC, que también contará con una potencia similar. Una escalada de potencia que ha dejado al Renault Megane RS un par de pasos por detrás de sus competidores, a pesar de contar con un motor 2 litros turbo de 250 caballos. Afortunadamente, los técnicos de RenaultSport no se han dormido en los laureles, como se ha podido ver recientemente en el Nürburgring: los ojos indiscretos de Autocar han cazado lo que presumiblemente es una versión mejorada del Megane con ni más ni menos que 300 caballos.

Esta versión estaría muy en la línea de lo que Renault ya hizo con la anterior generación, cuando introdujo el mejorado Megane Sport R26 para conmemorar la victoria de Fernando Alonso con la escudería francesa. Una de las cosas que más llama la atención és el nuevo frontal, donde se ha mejorado la refrigeración, y donde se han añadido entradas de aire adicionales para los frenos. La potencia pasará de los 250 caballos de la versión actual, a unos 300, cosa que lo situaría al mismo nivel que el Ford Focus RS, la actual referencia en la categoría.

Según comenta la fuente, el chasis recibiría mejoras puntuales, ya que el diferencial autoblocante mecánico que ya equipa la versión RS sería más que suficiente aún si tenemos en cuenta el sensible aumento de potencia. No obstante, éste es precisamente uno de los temas más cruciales en este tipo de coches. Y es que lograr que las ruedas delantera puedan manejar sin problemas estos niveles de potencia no es tarea fácil. No hace falta remontarnos mucho para ver auténticos fiascos en este sentido, como la primera generación del Ford Focus RS o el Alfa Romeo GTA, ambos con serios problemas de subviraje. Ford parece que ha sabido enmendar el error con la segunda generación del RS, gracias a la revolucionaria suspensión REVO-Knuckle. Ahora será interesante ver si Renault, con toda la experiencia que tiene en este tipo de coches, también sale airoso del reto...

Este Megane sería fabricado en la factoría que la marca francesa tiene en Palencia, compartiendo línia de montaje con el Megane más convencional, en lugar de la factoría de Dieppe, sede de RenaultSport, y lugar donde hasta ahora se habían montado las versiones más deportivas de la marca del rombo. Con esta medida, que también ha tomado Ford con el Focus RS, se persigue hacer del Megane RS un coche más provechoso, y con un margen de beneficios mayor.

Vía: Autocar