El Renault 5 Turbo cumple 30 años

Si tuviese que nombrar los cinco coches de rallys que más me han marcado a lo largo de mi vida, uno de ellos sería sin duda el Renault 5 Turbo. Su atrevido diseño con su ancha trasera marcó toda una època, y hoy en día todavía sigue siendo uno de los favoritos del público. Este año se cumplen tres décadas desde que fuese presentada la versión definitiva de calle, un coche que poco después ya estaría dominando el campeonato francés de rallys, en el mismísimo año de su debut.

La relación entre Renault y las mecánicas turbo hay que encontrarla unos años antes, en 1977, cuando la marca francesa debutaba en Formula 1 con el RS01, el primer monoplaza en equipar una mecánica sobrealimentada: tan solo dos años después, Jean-Pierre Jabouille lograba la primera victoria para la marca en el Gran Premio de Francia, en el circuito de Dijon. Éste éxito convenció de alguna manera a los directivos de Renault para incorporar esta tecnología a los coches de calle, lo que debía traducirse en un éxito tanto de ventas como deportivo.

Hasta ese año, Renault había estado participando en rallys con el Renault 5 Alpine, un coche que pese a haber finalizando segundo y tercero en el Rally Monte-Carlo de 1978, poco podía hacer frente a rivales con mucha más potencia. Su sustituto, llamado internamente "project 822", debía tener menos de 2 litros de cilindrada (equivalente a 1.4 litros turbo-alimentados, según coeficiente), debía tener como mínimo 150 caballos, un motor en posición central-trasera, y tracción a las ruedas posteriores. Con estas premisas, y en colaboración con Bertone y el diseñador Marcello Gandini (creador de numerosos Lamborghini), el primer prototipo estaría listo en Enero de 1978, aunque la versión definitiva no se presentaría hasta 1980.

El coche contaba con el tren delantero del Renault 5 Alpine, y con el tren trasero del Alpine A310 V6, sobre el cual se asentaba un motor 1.4 turbo de 160 caballos, una potencia que no estaba nada mal en 1980. De esta primera versión se fabricaron 400 unidades, las justas y necesarias para poder homologar el coche en el Grupo 4. Y la verdad es que el debut en competición no podía haber sido más positivo: en su primera temporada, Jean Ragnotti se hacía con el título de campeón de Francia, título que se repetiría en 1981 con Bruno Saby al volante, y en 1982 con el también francés Jean-Luc Thérier. El triunfo más sonado, pero, sería el Rally Monte-Carlo de 1981, ganado por el gran Jean Ragnotti por delante de equipos mucho más experimentados.

La potencia de esta primera versión de rallys era de tan solo 180 caballos (sobre los 160 que tenía la versión original de calle), aunque sucesivas evoluciones la elevarían a 210 cv para la versión Tour de Corse, y hasta 350 cv para el Maxi 5 Turbo de 1986, la versión más extrema y desarrollada del mata-gigantes francés. Y es que la llegada de coches con tracción integral a partir de 1982, con el Audi Quattro, así como los posteriores Grupo B, hicieron que el 5 Turbo perdiera eficacia sobre tierra y nieve, no así sobre asfalto, donde su ágil chasis y potente motor lo hacían extraordinariamente competitivo frente a coches mucho más potentes.

En este vídeo editado por Renault podemos ver a Jean Ragnotti, piloto de la marca del rombo, Gérard Larrousse, antiguo director deportivo de Renault Sport, así como a Yves Legal, diseñador jefe del 5 Turbo, hablar sobre tan emblemático coche:

Volviendo a la versión de calle, entre 1980 y 1983, la factoría de Alpine en Dieppe fabricó 1.700 unidades. Para tratar de agilizar las las ventas, en 1983, Renault introdujo la versión Turbo 2. El coche era prácticamente idéntico al Turbo 1 (nombre con el que se conocería a partir de la introducción de la segunda generación), aunque en lugar de equipar elementos de competición fabricados en aluminio, equipaba elementos provenientes del nuevo Renault 5 Alpine Turbo de tracción delantera, con el que también compartía el interior y los acabados. En consecuencia, el precio pasó de los 115.000 francos franceses que costaba el Turbo 1 (equivalente a 17.530 € de la época), a 92.000 (unos 14.025 €), lo que a la postre disparó las ventas hasta poco más de 3000 unidades vendidas hasta 1986, cuando finalizó la producción de este exitoso mini-deportivo.

En estos 30 años de existencia, el pequeño 5 Turbo no ha perdido ni un ápice del carisma que lo hizo tan popular desde el primer día. Y es que una idea tan loca como coger un pequeño utilitario como el Renault 5, y montarle un motor en posición central, con 160 caballos y con tracción a las ruedas traseras, no podía haber sido más acertada.

Via: Renault