BMW Driver Training, curso de conducción deportiva (I)

El día 30 de mayo de 2009 me dirigí a Barcelona, más concretamente a Montmeló, para pisar por primera vez el famoso trazado por donde se corre la Fórmula 1, DTM, FIA GT, etc. Un circuito en donde se realizan numerosas pruebas por muchos equipos temporada tras temporada en todas las categorías, histórico y actual, un circuito en el que ese día iba a ser yo el que haría las pruebas, o más bien los entrenamientos: el BMW Driver Training.

Se trata del curso de conducción deportiva, donde se enseñan técnicas de pilotaje en conducciones adversas como puede ser el esquivar un vehículo que se detiene en una carretera sin previo aviso, frenada asimétrica, aceleración en curva, frenada regresiva, etc. etc. etc. Es un curso intenso, que dura todo el día y en el que hay 3 participantes por vehículo que se van turnando para conducir el vehículo, siempre con un conductor profesional al lado que le indica cómo tiene que hacer y adapta sus exigencias e indicaciones al nivel del piloto. En mi caso tuve la ocasión de sentarme acompañado del piloto Alberto Sánchez, con el cual me lo pasé en grande y que me hizo pasar un gran día, sin duda alguna.

bmw-335i-m3-1

Cuando llegué al circuito ya me encontré con la estampa que tenéis justo encima, los vehículos que íbamos a usar: BMW 335i y M3 de la actual generación (E96). El primero es un 3.0 l de cilindrada de bloque de aluminio que genera 306 cv con un régimen altísimo para un motor turbo de 7.000 rpm y un par máximo de 400Nm constante entre 1.300 y 5.000 rpm. El segundo es un 4.0 V8 a 90º atmosférico de 420 cv, con ur giro máximo de 8.300 rpm y 400Nm de par máximo a 3.900 rpm. Sobre las diferencias de motor hablaré en profundidad más adelante.

Tras la bienvenida y el desayuno (la verdad es que nos trataron estupendamente) tuvimos que dar una vuelta con un piloto acompañándonos para que viera cómo íbamos y poder darnos una indicación inicial. Posteriormente nos reunieron a todos en una clase inicial teórica sobre conducción deportiva y nos dieron un par de indicaciones básicas. Cómo no, y debido al patrocinio de GoodYear del evento, se nos recordó que es muy importante la presión y el estado de los neumáticos en los vehículos, que quiero recordar de nuevo desde aquí. Hay que tener claro que es el punto de agarre entre el vehículo y la carretera y por muy caro que sea un vehículo o muy deportivo, si no dispone de los neumáticos adecuados y en correctas condiciones, el desembolso no valdrá la pena.

Siguieron con las indicaciones de la postura de conducción, baja, cómoda y con las manos a las 9.15 en el volante, pero siempre en una posición correcta para que en el trazado de la siguiente curva podamos tener una mano ejerciendo la suficiente fuerza y poder reaccionar ante cualquier imprevisto. Seguimos con técnicas de trazado de curva, en qué momento frenar, girar y acelerar; punta-tacón; curvas enlazadas; subviraje y sobreviraje; etc. Máximo ángulo y menor giro de volante posible con las menos correcciones.

Tras esto llegó lo bueno, bajar al circuito y realizar las primeras pruebas en circuito a manos de un BMW 335i coupé. Con Alberto Sánchez a los mandos, dimos una vuelta al circuito por en medio de los conos preparados para las pruebas, rodando nosotros luego al volante durante un par de giros. Echarle un ojo al vídeo.

La primera prueba era el eslalom de conos, donde se trazaba en torno a unos conos dispuesto en línea recta, con la separación justa entre sí; no penséis que el coche balancea tanto como se ve en el vídeo, va casi plano, simplemente es mi cámara que se mueve conmigo (imaginaros las fuerzas). Seguimos con doble cambio de carril, donde se ve realmente cuánto agarra el coche y cómo de efectivos son los controles para dominar la tracción trasera al volver al carril sin que se vaya de culo.

Pasamos a aceleración en curva, donde aceleramos en primera a fondo, segunda a fondo... y notamos cómo el coche corta el gas hasta que podemos trazar un arco de curva en la que no se vaya lo más mínimo. Y terminamos con frenada en curva, donde de nuevo los controles electrónicos hacen maravillas para mantener el coche en la trazada sin que se salga y maximizando el recorrido para una mayor seguridad. Este tipo de frenada sólo se debe realizar en caso de emergencia, ya que desgasta mucho más los neumáticos y es menos eficiente; recordamos que se frena, traza y luego da gas.

A partir de este momento nos dedicamos a dar vueltas por el trazado con el piloto al lado, el cual nos iba dando unos consejos personalizados y se adaptaba a las peticiones del conductor del momento, una verdadera delicia, salvo por los controles electrónicos del vehículo... (Continuará)

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