El Smart diesel sigue esperando el nuevo filtro antipartículas

Con sus 88 g/km. de emisiones de CO2, el Smart diesel es un coche que consume poco, pero no es, en absoluto, un coche "ecológico", tal y como nos lo quería vender la marca.

Fundamentalmente porque carece de un filtro antipartículas eficaz que limpie los gases de su tubo de escape.

Tras la advertencia judicial que impedía publicitarlo como un coche "limpio" (porque no es lo mismo emitir poco CO2 gracias a un motor pequeño que hacernos creer que por el tubo de escape de un diesel sale esencia de rosas), los responsables se apresuraron a afirmar que en octubre de este año el Smart contaría con su correspondiente filtro FAP de circuito cerrado.

Pero ahora admiten que el filtro de marras se retrasará todavía unos meses más porque no cumple los estándares de calidad de la marca. Salvo nuevos errores, aseguran que estará disponible en el primer trimestre del año que viene, justo a tiempo para cumplir la norma Euro-V.