Los filtros antipartículas (FAP) de una empresa alemana pierden su homologación

Cerca de 60.000 coches diesel de procedencia alemana están en una situación "incómoda" porque los filtros antipartículas que montan han dejado de ser legales al no realizar su trabajo correctamente.

Era cuestión de tiempo que los novedosos (casi improvisados) filtros antipartículas FAP empezasen a aparecer en titulares. Si ya tuvimos que sufrir hace unos años el caos de los catalizadores, ahora se nos vienen encima los filtros de marras.

El problema de esta semana lo ha creado la empresa alemana GAT Katalysatoren Gmbh: a 5 de sus filtros antipartículas les ha sido retirada la certificación de homologación porque no cumplen su cometido.

De momento no pueden ser instalados en más vehículos, pero el gran problema es que ya hay alrededor de 60.000 coches diesel circulando con ellos.

Entre los modelos afectados figuran Mercedes 200/220/320 CDI, Opel (Astra/Corsa/Frontera/Meriva/Omega/Signum/Vectra/Zafira), BMW (325d/330D/525D/530D), Mini,Toyota Yaris, Audi (A2/A3/A4/A6/A8), Ford Galaxy, algunos modelos de Seat y Skoda, y casi toda la gama de Volkswagen (Polo/Golf IV/T4/T5/Lupo/Beetle/Sharan/Vento/Passat).

El caso es que 60.000 conductores circulan por media Europa con filtros "no legales" y, sobre todo inútiles, a la espera de ser llamados para llevar su coche a revisión.

El asunto está levantando mucho revuelo en la industria alemana, hasta el punto de que el fabricante francés Peugeot se ha apresurado a emitir un comunicado recordando que lleva 7 años de experiencia con los FAP, ya que fue la primera marca en comercializar coches equipados con estos filtros. Afirma que desde el 2000 hasta hoy el Grupo PSA (Peugeot-Citroen) ha vendido más de 2,2 millones de coches con filtro antipartículas.

Mucho me temo que no será la última vez que hablemos de este cacharrito.