Viajero del tiempo

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En 1957 un Plymouth Belvedere Sport Coupe fue enterrado en una cápsula del tiempo en Tulsa, Estados Unidos. La intención de todo esto fue entre una mezcla de experimento y la excusa para la celebración de los 50 años de la ciudad en 1957. El auto será desenterrado exactamente el 15 de junio de 2007, en los festejos del centenario.

Se le dió al coche un proceso de preservación especial al metal, fue envuelto en plástico y la bóveda en donde descansa está construída de acero y concreto.

Esto fue lo que se puso en el baul del sufrido Plymouth, entre otras cosas: 45 litros de gasolina -en caso de que en el 2007 ya no hubiera gasolina-, 1 litro de aceite, 1 bolsa de mujer conteniendo cigarrillos, lápiz labial. También mapas, una película, fotos de 1957, una caja de cervezas...

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Lo más interesante de todo: el concurso hecho entre la gente al momento de enterrar el coche en 1957: ¿Cual será la población de Tulsa en 2007? El ganador en adivinar la cifra, se llevará el Plymouth Belvedere. Si el ganador ya no vive, sus herederos se quedarán con el coche. Las respuestas y los nombres de todos los concursantes fueron guardados en microfilm en una cápsula de metal, dentro del Plymouth.

A pesar de que se protegió lo más que se pudo, me pregunto si el que gane se llevará a su casa un pedazo de óxido o un genuino Plymouth 57. La respuesta la tendremos el próximo año cuando se le haga el honor a este sobreviviente del tiempo de salir otra vez a la luz.

En este video podemos ver algunas imágenes de aquel día de 1957 y testimonios.