XR
| 2 de noviembre de 2009 a las 19:00 | 3 comentarios
Hace poco hablábamos de un desafío lanzado por el mismísimo jefe intelectual de GM, Bob Lutz. La consigna era que cualquier persona (periodistas, pilotos de prueba oficiales de marcas rivales e incluso particulares) con prácticamente cualquier tipo de berlina de lujo, incluídos los alemanes e ingleses, se midieran en vueltas cronometradas al circuito de Monticello en EEUU, contra el niño mimado de Cadillac, el CTS-V. Después de ver los resultados de la contienda, se puede decir que el Cadillac quedó con su honor muy bien puesto...