Wheels
| 25 de octubre de 2008 a las 22:16 | 5 comentarios
No hubo muchos casos de periodistas especializados o pilotos tester dañando o destruyendo un coche de pruebas, pero éste parece ser el ejemplo más bizarro de tal desgracia. Un BMW 135i encargado al personal de la revista australiana Wheels, sufrió una muerte prematura al caerle encima una construcción en el sitio donde había quedado estacionado. Al parecer, fuertes vientos en el área de Sidney terminaron por demoler una construcción de madera adyacente al infortunado BMW (originalmente habían pedido un M3, que se salvó por obra y...