trayectos cortos
| 8 de julio de 2008 a las 02:57 | Comentarios
Según informa el ADAC, un fallo judicial del tribunal superior de Stuttgart le ha dado la razón al propietario de un coche diésel que acabó hasta los mismísimos del filtro antipartículas de su auto. El problema tenía su origen en el uso al que estaba destinado el automóvil: al ser empleado exclusivamente para recorridos cortos, el filtro antipartículas no alcanzaba la temperatura mínima para realizar el ciclo de limpieza (los expertos en marketing lo llaman “ciclo de regeneración”, aunque básicamente consiste en quemar los restos acumulados)...