saneamiento
| 29 de febrero de 2008 a las 09:02 | 4 comentarios
La promesa personal que el CEO de Ford, Bill Ford, hizo al directorio de la compañía americana en 2005 es digna de registrarse en los anales de la industria: trabajar sin cobrar un céntimo, hasta que la compañía registrara ganancia. Y lo que pasó es más o menos conocido: estamos en 2008 y Ford, así como los otros dos grandes norteamericanos de la industria del automóvil, siguen registrando catastróficas pérdidas año con año. ¿Pero qué pasó con William Clay Ford Jr? El tatara nieto de Henry Ford...