San Marino
| 1 de mayo de 2009 a las 20:00 | 3 comentarios
Recuerdo cuán incomprensible fue el hecho de que Ayrton Senna muriera en la curva de Tamburello, en la pista de San Marino, aquel 1º de mayo de 1994. Y la espera por mejores noticias del estado de Ayrton, que nunca llegaron. Senna había muerto clínicamente casi instantáneamente por culpa de aquel maldito brazo de suspensión que golpeó su cabeza, de un espesor más delgado que lo normal, y que no resistió la fuerza de apoyo que se le aplicaba en esa curva. Aunque el golpe en...