riesgo accidentes
| 3 de noviembre de 2007 a las 03:09 | 2 comentarios
Escuchar música mientras se conduce es para la mayoría algo absolutamente normal. Vía CD, MP3, iPod o similar, los propios fabricantes de coches facilitan que llevemos a bordo nuestro repertorio favorito. Pero conviene ser cuidadoso: en algunas circunstancias, la música puede aumentar el riesgo de accidentes. Entre los extremos del tunero desmedido que convierte su coche en una discoteca ambulante y el que solo usa la radio para escuchar noticias sobre furbol, a prácticamente la totalidad de conductores nos gusta escuchar “nuestra” música mientras conducimos (como...