Reutemann
| 4 de noviembre de 2007 a las 09:51 | Un comentario
Aqui tenemos dos ejemplos claros de la enorme y lógica diferencia entre la conducción de un F1 en Mónaco en 1974 -Carlos Reutemann y el Brabham BT44- y el Spyker de Christijan Albers en el mismo circuito, 33 años después. Obviamente, estamos hablando casi de dos planetas distintos; la F1 de los 70´s con coches que debían ser “conducidos”, con cambios manuales, clásico punta y taco (punta talón), contravolante y puntos de frenado más racionales. La F1 actual, casi sobre rieles -a no ser por el...