natalicio
| 15 de noviembre de 2008 a las 00:32 | Comentarios
En 1934, un joven de nacionalidad austríaca (Karl Abarth) llegaba a Italia con la idea de forjarse un nombre dentro del mundo de las carreras y de los preparadores, tan escasos en aquellos años de pre-guerra en Europa. A través de sus comienzos, conoció a personajes tales como el mismo Ferdinand Porsche manteniendo una relación bastante cercana con la familia Porsche. Más tarde fue cofundador de la Compagnia Industriale Sportiva Italia (Cisitalia) y participó en el diseño de un prototipo de coche de F1 que no...