mala atención al cliente
| 24 de octubre de 2007 a las 00:49 | 19 comentarios
La recogida de un coche nuevo siempre suele ser un momento especial. Salvo que el coche presente algún “detalle” que te haga sospechar que el auto no es tan “nuevo” como creías. El pasado viernes acompañé a un familiar a recoger el primer coche nuevo que se compra. Acudimos, contentos y ansiosos, al concesionario oficial más sureño de la comunidad de Madrid a por su flamante Peugeot 308 HDI. Tras el preceptivo papeleo, nos dirigimos a la zona de taller habilitada para las entregas de vehículos nuevos...