Sí, estáis viendo bien. Se trata de un ¿vehículo? de madera, construido por un arquitecto húngaro llamado Gabor Kovacs, que en sus ratos libres se divierte construyendo y personalizando su pequeño troncomóvil.
El propulsor son unos pedales accionados mediante la fuerza de las piernas del conductor, por lo que la potencia es directamente proporcional a las ganas que tengas de pedalear. Las emisiones de CO2 son del 0%, así que Gabor se ahorra el impuesto de matriculación.
El equipamiento de serie se queda algo escaso y obsoleto...
madera
Un artista (verdaderamente) construyó este modelo a escala en madera de una Harley Davidson clásica del año 1921, modelo J1921.
No solamente que el trabajo de este polaco es impresionante (rememora el F1 hecho de cerillos o al coche de madera japonés), sino que es llamativo que se le ocurriera construir un modelo clásico en lugar de una poderosa Harley actual.
¡Más madera! era el grito de guerra de Groucho Marx en una de sus famosas películas (no recuerdo el título). Y ha debido de serlo también el de cinco estudiantes de la Universidad Estatal de Carolina del Norte durante el desarrollo de su peculiar vehículo, el Splinter.
Porque no solo la carrocería, sino también el chasis, las llantas y la suspensión están confeccionados en un material poco habitual (salvo en volantes e inserciones en el salpicadero) en la industria automovilística: la madera.
Las fotos son imágenes de...





