copias
| 10 de marzo de 2008 a las 19:36 | 2 comentarios
Las copias chinas de coches producidos en masa tiene sentido al facilitar la entrada de la industria china en el mercado mundial. Pero las ansias plagiadoras no se quedan ahí. Puestos a copiar, se atreven incluso con un vehículo tan exclusivo (por su concepto) como el Ariel Atom. Eso sí, las diferencias son patentes: el original tiene 300 C.V.; la copia se conforma con 26. El fabricante chino Yongkang City Feiya Vehicle Co. se dedica a producir pequeños vehículos tipo kart, buggies y cochecitos de golf....