Me imagino que todos recordareis el lío que se montó en Melbourne, durante el pasado Gran Premio de Australia, cuando Lewis Hamilton fue parado por la policía y acusado de “conducción temeraria” al ser pillado in fraganti quemando rueda cerca del circuito. El joven piloto británico, animado por unos aficionados, hizo un burnout y salió derrapando con el Mercedes-Benz C63 AMG que le había cedido un concesionario local.
Hace pocos días que se ha resuelto el caso, y el juez ha decidido imponerle una multa de...
conducción temeraria
Lewis Hamilton ha sido citado a declarar en Australia por la detección que tuvo hace unos meses en Melbourne, durante la disputa del Gran Premio de Australia. El piloto británico salió quemando ruedas en una de las calles cercanas al circuito y la policía le llevo a la comisaria, acusado de conducción temeraria.
Un detalle curioso que ya comentamos del incidente fue que Mercedes vendió el coche con el que Hamilton protagonizó por ese momento por más dinero del que actualmente vale y que ese dinero...
No niego que el video a continuación es bastante impresionante, demuestra que los Ferrari suenan de maravilla y que Ferrari sigue siendo una de esas marcas que aceleran el ritmo cardíaco. Pero también demuestra altas dosis de incosciencia a la hora de poner en peligro la vida de los demás ocupantes de la calle.
Supuestamente, este video está realizado en un camino privado(¿?) pero veo que de privado no tiene nada. En todo caso, veo a tres imbéciles con dinero que desprecian hasta su propia vida...
Quizá porque estuviera recién levantado, o porque mi capacidad de discernimiento sea limitada; el caso es que la primera vez que he observado estos dos vídeos no he visto ninguna diferencia apreciable entre ellos.
En ambos casos se ven actitudes incívicas, penadas por la ley y reprobadas por la sociedad. El primer vídeo, de pésima calidad, lo pueden ver aquí.
Pero tras verlos varias veces, empiezo a vislumbrar sutiles desigualdades:
En el primer vídeo nos muestran un conductor sin identificar que se dedica a saltarse las normas de...
No deja de ser una excelente exhibición de drift a bordo de un General Lee. Lástima que el civismo del conductor no esté a la altura de sus dotes de piloto.
Estos espectáculos quedan muy bien cuando se hacen en zonas habilitadas al efecto, pero no en el tráfico normal, donde pasa a ser conducción temeraria.
Su falta de respeto por los demás conductores convierte su destreza en una simple gamberrada.
Rectifico: Se trata de una secuencia de una película. Tráfico y riesgos controlados… Y un 10...







