civismo
| 10 de diciembre de 2007 a las 22:22 | 2 comentarios
Estudios psicológicos efectuados hace unos años descubrieron un comportamiento muy habitual en el macho de la especie humana: en los urinarios públicos, el sujeto investigado tenía la arraigada costumbre de elegir, en la mayoría de los ensayos, el lugar más céntrico. Si se introducía un segundo individuo de la misma especie en el escenario de la investigación, el comportamiento se repetía: el segundo sujeto se acercaba generalmente a la zona libre más amplia y allí, nuevamente, elegía el urinario más céntrico. Si había dos sujetos ocupando...