Ahora que la F1 está en su receso, es cuando surgen las preguntas con respecto a la nueva reglamentación para el 2009. Y una de las dudas clave es el uso del KERS (Kinetic Energy Recovery System) que comenzará a partir de la próxima temporada.

Como recordatorio, el KERS es un dispositivo que convierte la energía en forma de calor disipado de los frenos del coche, en energía útil para el motor.

El mayor problema del KERS es su falta de confiabilidad a pesar de todas las pruebas que ya han hecho muchos equipos sobre el mismo sistema. Además en una época que pretende ser austera con los costos de los equipos (que hizo que Honda abandonara la F1) el sistema ha probado ser un vaciadero de dinero de los presupuestos de los equipos.

Surgen también dudas de ingeniería sobre en cómo afectará al reparto del peso del coche y su incidencia en la maniobrabilidad; cómo afectará al frenado del monoplaza; sobre la total ingobernabilidad del vehículo en caso de una rotura de dicho elemento o sus sujecciones a causa del giro realmente alto del volante del KERS; inconvenientes que los ingenieros de los equipos tendrán que dilucidar. Además el peligro de fallas eléctricas y alto riesgo de incendio, siempre presente, así como también las fallas de los acumuladores que a más de uno harán abandonar una carrera.

Por otro lado, los que alaban el sistema dicen que la competitividad se vería beneficiada ya que los pilotos tendrían esa potencia adicional al toque de un botón, al estilo de las fórmulas americanas (push to pass).

El primer desertor del KERS ha sido el equipo Toyota que aparentemente no lo tendrá listo para la primera parte del 2009. La intransigencia y las contradicciónes de FIA (y la misma FOTA) en cuanto a reducir costos es realmente increíble. ¿Qué irá a pasar de aqui al GP de Australia con la implementación del KERS?

Vía: Última Curva

Más información: Lo que hay que saber sobre el KERS | Territorio F1