El piloto británico Jenson Button se mostró “abatido y muy preocupado” cuando se enteró de la noticia de la casi segura salida de Honda de la F1.

Y no es para menos: la agenda de un piloto del circo de Bernie se planea con meses de antelación. Los compromisos con los sponsors no admiten excusas ni retrasos y además Button ni siquiera tiene asegurado un lugar en ninguna categoría el próximo año. Virtualmente desocupado, el inglés aún tiene esperanzas de que el equipo sea comprado por alguien para seguir adelante con su carrera deportiva.

El equipo Honda anunció que está ayudando a Button de la mejor manera posible con la única posibilidad que el piloto tiene de continuar en el equipo y con ciertos contactos para que el piloto consiga equipo en el 2009. Mientras tanto, Toro Rosso podría haber llamado a Button para probar su monoplaza a fines de diciembre.