El despertar del gigante chino sigue. El grupo de automoción FAW está haciendo un gran esfuerzo para poder desarrollar sus propios vehículos sin tener que depender para nada de empresas extranjeras.

Tras anunciar que iban a producir un vehículo basado en la plataforma de novena generación del Toyota Corolla; sacar el vehículo Hongqi Shengshi (HQ3); y lanzar el modelo Besturn, la marca se está preparando en todos los ámbitos que conciernen al desarrollo y comercialización de un automóvil. Estos movimientos corresponden a una estrategia de progresiva consolidación en el mercado para que, a posteriori, puedan prescindir de las ventas de los vehículos extranjeros de las marcas asociadas VW, Audi, Toyota y Mazda.

Las ventas en 2007 del grupo FAW han sido de 1.465.000 de vehículos, cuando 620.000 han sido de la propia marca, suponiendo un incremento de ventas del 17% con respecto al año anterior. La marca pretende para el 2010, vender 2 millones de vehículos, de los cuales la mitad deben pertenecer a la marca china.

Asimismo, la marca propia de la empresa, cambiará el nombre de “Red Flag” por “Shengshi”, que significa “días de prosperidad”. Como último empujón, contratarán los servicios de la empresa austríaca Magna Steyr, que ha colaborado en la concepción de coches como el BMW X3.

Vía: China to Foreign Automakers: Yankee Go Home!