Toyota ha elegido a Inglaterra como avanzada para las pruebas finales del Prius Plug-in. El objetivo es constatar en conducción real el comportamiento de estos prototipos, efectuar algunas encuestas entre los conductores ingleses y verificar si la infraestructura para este tipo de vehículos ha avanzado lo suficiente como para ponerlo a la venta.

Al mismo tiempo, Daimler cuenta con unas 100 unidades del Smart Plug-in dando vueltas por la isla. A todas estas pruebas británicas de ambos fabricantes, seguirán pruebas en Europa continental (Francia y Bélgica), además de en EE. UU. y Japón.

Como detalle, mientras ambas firmas ya quieren probar sus prototipos plug-in en el mundo real, la infraestructura eléctrica necesaria para mantener a una buena cantidad de estos coches es prácticamente inexistente, así que no se pronostica que se comercialicen hasta el año 2010 en donde se esperan mejoras considerables en los servicios para estos vehículos.