El parlamento europeo ha adoptado un informe legislativo de la comisión europea para establecer las pautas que regularán la homologación de tipo de los automóviles propulsados por hidrógeno, tanto si funcionan mediante célula de combustible o con motor de explosión interna quemando hidrógeno.

Hasta ahora, la homologación de este tipo de vehículos quedaba al libre albedrío de los gobernantes de cada país miembro, con el riesgo de que cada uno hiciera de su capa un sayo y la consiguiente dificultad para los fabricantes para cumplir los diferentes requisitos de cada nación. Hecho que, además de suponer mayores costes de desarrollo, dificultaría la expansión de los coches de hidrógeno por el viejo continente.

Como era de esperar, los miembros del parlamento han señalado que el éxito en la introducción de los coches de hidrógeno en el mercado europeo depende de la creación de la infraestructura de estaciones de servicio necesaria, y conmina a la comisión a establecer medidas para ayudar al desarrollo de esa red europea de hidrogeneras.

El informe estima que los coches de hidrógeno estarán disponibles en el mercado en 2017, y que el hidrógeno para su abastecimiento deberá provenir, en la medida de lo posible, de energías renovables. Asimismo, considera que el uso de mezclas de hidrógeno y gas natural para propulsar vehículos ha de ser una simple tecnología de transición hacia el coche estrictamente de hidrógeno.

La norma reguladora contemplaría también las motocicletas propulsadas con hidrógeno, e instauraría unos indicativos que permitirían a los servicios sanitarios y de rescate identificar a los vehículos con este tipo de “combustible”.

El informe fue aprobado con 644 votos a favor, 2 en contra y 11 abstenciones.

Nota de prensa oficial del parlamento europeo (en inglés).