El sistema de recuperación de energía, KERS, que estaba en fase de pruebas para ser usado en los monoplazas de F1 la próxima temporada, podría retrasarse y hasta suspenderse en forma definitiva, debido a algunos problemas que los equipos están teniendo con el sistema en su fase de desarrollo; por si eso fuera poco, los equipos se muestran reticentes a usar dicho sistema, al menos el próximo año.

Una muestra resumida del sentir de los ingenieros fue la declaración de John Howett, jefe del equipo Toyota: “Estamos trabajando duro en un KERS competitivo para las carreras y seguro, pero aún no ha sido posible conseguirlo. Si miras al resto de equipos verás que hasta ahora hay muchos problemas”.

Los problemas, a los que se refiere Howett, pusieron en peligro la vida de un mecánico de BMW que recibió una descarga eléctrica, sumado a un incendio de un monoplaza de Red Bull en la pista de Jerez, España.

Por ahora, parece que el KERS quedará en el limbo a la espera de las decisiones que tomen los jefes de ingenieros de los equipos, junto con FIA.