Según un periódico chino, los abogados de Great Wall Motors se encuentran estudiando todos los documentos legales que distribuyó el juzgado turinés que prohibió la entrada a Italia y a Europa de la marca, a causa de que su modelo Peri resultara una burda copia del Fiat Panda. El mismo director general de Great Wall manifestó que estudian la posibilidad de apelar la resolución italiana.